Un payaso mártir en Venezuela.

Leonardo González se llamaba. “Doctor Cotillón” era su nombre de payaso, una identidad que adoptó con el voluntariado y que le hacía olvidar las preocupaciones de ser adulto. Una identidad para reencontrarse con su niño interior antes de alegrar a pacientes y abuelos. Junto a "Dr. Yaso" (Asociación sin fines de lucro), el doctor Cotillón visitó ancianatos, orfanatos, refugios y hospitales.

El Hospital Central de Valencia era uno de los más visitados por el equipo de voluntarios que se colocan una nariz roja, vestimentas coloridas y una bata blanca para hacer olvidar, así sea por un rato, cualquier condición o enfermedad. Sin embargo, el lugar por el que González sentía más cariño era el servicio de Oncología Pediátrica del Hospital de Carabobo. Allí perdía la noción del tiempo jugando y coloreando con los más pequeños.

La risa del doctor Cotillón se apagó al ser acribillado por la Policía Municipal de Naguanagua el pasado jueves, 27 de julio, en una manifestación pacífica contra el régimen de Maduro. Estamos seguros de que esa risa se volverá a escuchar en Venezuela muy pronto, cuando la paz y la democracia triunfen.

Desde aquí les enviamos nuestras buenas vibras a sus familiares y colegas.

 

Humor Sapiens

"Crear, pensar y vivir con humor".

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