Entrevista a Seba Ozdoba

Humorista escénico y literario argentino

PP: ¿Le gusta que le hagan entrevistas?

SEBA: No, excepto que la hagan señoritas de bellas curvas y comiencen preguntando “¿en tu casa o en la mía?”.     

 

PP: En este año 2013, ¿cómo ve el estado del humor en el país donde vive, en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?

SEBA: Lo veo muy distinto en cada uno de los géneros que mencionás. La televisión ha hecho innumerables esfuerzos por borrar el humor de su pantalla y lo ha conseguido. Si queda alguna pincelada humorística seguramente es producto de un descuido. En la radio se escuchan más imitadores que humoristas y han sabido educar a la gente para que se ría escuchando una batería de efectos sonoros accionados por un operador de radio. A los fines del entretenimiento esto les sirve y, hoy por hoy, tenemos muchísimos conductores graciosos que confunden la simple burla con la construcción humorística. El teatro como la literatura son “refugios” donde cada tanto se puede encontrar nuevos y buenos exponentes, ahí no se ha perdido la buena costumbre, tal vez puede haber mermado la producción pero será siempre lugar de encuentro para el humorista. La gráfica se ha prostituido, lo cual no sé si eso es bueno o no, jamás me han pagado por sexo, pero confieso que alguna que otra vez he tenido grandes producciones que han merecido un suculento cachet.

 

PP: En varios países de América Latina se dice: "Mi país es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc. ¿En el país donde vive se dice lo mismo?

SEBA: Bueno, aquí en realidad, movés una piedra y aparece un coimero. Humoristas profesionales hay pocos pero sí hay mucha gente que se toma las cosas con humor. Seguramente en determinados lugares como en la provincia de Córdoba, la gente tiene un humor a flor de piel. Es una costumbre arraigada, la mayoría tiene la habilidad de hacerte reír con un chiste, un comentario o un apodo que siempre es gracioso pero en un contexto determinado. Pero eso tiene más que ver con el sentido del humor que con el humorismo como creación. 

 

PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír?

SEBA: A juzgar por la cantidad de veces que he intentado hacer reír y sólo conseguí que la gente se fuera angustiada del teatro, creo que sí. 

 

PP: ¿Cuándo decidió hacerse humorista?

SEBA: Cuando me di cuenta de que mis padres jamás me tomarían en serio por más que ganase un premio Nobel en medicina.

 

PP: ¿El humorista nace o se hace?

SEBA: El humorista no nace, al humorista lo traen las cigüeñas paticojas de los suburbios de París y luego, por supuesto, se va haciendo a medida que aprende a leer y escuchar.

 

PP: ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de su carrera hasta el día de hoy?

SEBA: Los mejores momentos siempre son aquellos en los que decido emprender un nuevo proyecto. El peor momento fue aquél en el que quién no debía encontrarme me encontró con quién no debía encontrarme haciendo lo que no debía yo encontrándome hacer. 

 

PP: Como profesional del humor, ¿se ríe fácil? ¿Con qué tipo de chistes?

SEBA: Sí. Me río con la síntesis y la sorpresa del humor gráfico, dos cosas que considero fundamentales para hacer humor.

 

PP: ¿Alguna anécdota relacionada con su profesión?

SEBA: Más que como humorista, como actor, pero es una anécdota que siempre recuerdo porque sintetiza muchas cosas para mí. Habíamos terminado de actuar en una escuela y la directora nos invitó a comer unos sándwiches que quedaban de la fiestita escolar. Nos sentamos en unas sillitas y mesas de alumnos de tercer grado lo cual ya era bastante incómodo. Hacía rato ya que había terminado la función pero el hambre de los actores nublaba la noción del tiempo y sólo queríamos aprovechar la oportunidad de comerrrrr. En un momento una de las maestras seguramente encargada de poner en orden el aula, entró y nos encontró a todos morfando como condenados. Tal vez con intención de que nos retirásemos, no tuvo mejor idea que preguntar: “Chicos ¿ya les pagaron?” y uno de los actores, hoy gran humorista, respondió con la boca llena y señalando los sándwiches: “Sí, estamos cobrando el aguinaldo”.

 

PP: ¿Con cuáles colegas se identifica?

SEBA: Con aquellos que se arriesgan e intentan innovar. 

 

PP: ¿Qué me aconsejaría a mí como humorista?

SEBA: Que sigas alentando siempre a quienes se quieran iniciar en el humor.