El humor agresivo y autodestructivo demuestra carencias sociales
Un estudio publicado en la revista Journal of Research in Personality analiza cómo el tipo de humor que usamos dice mucho sobre nuestra capacidad para relacionarnos.
Un estudio publicado en la revista Journal of Research in Personality analiza cómo el tipo de humor que usamos dice mucho sobre nuestra capacidad para relacionarnos.
Reírse de un chiste oscuro no siempre es fácil de explicar. Algunos lo ven como una muestra de insensibilidad; otros, como un gusto adquirido. Sin embargo, la ciencia apunta en otra dirección...
detrás de esa risa puede esconderse una mente capaz de moverse entre múltiples niveles de significado con soltura y equilibrio emocional.
El humor se posiciona como el recurso creativo más efectivo para impulsar el marketing, la publicidad y los anuncios que buscan destacar. El más reciente dossier de “Advertising consumption & perception in the U.S.”, realizado por Statista, confirma lo que muchos creativos ya intuían: los anuncios con un toque de humor no solo atraen más miradas, sino que también generan una conexión más fuerte con el público.
¿Es posible que una broma haga reír igual a una niña japonesa, a un abuelo argentino y a un pastor masái? La pregunta sobre si existe un humor universal ha intrigado a científicos, psicólogos y antropólogos durante décadas.
¿Puede la risa actuar como medicina para el estrés y el malestar? ¿Hasta qué punto ayuda a sentirse mejor realmente? Nuevas investigaciones sugieren que esos minutos de alegría compartida pueden ser mucho más que simple entretenimiento.
El sarcasmo es incisivo y exigente. Tensa la ironía hasta su punto ácido, casi siempre para cuestionar o burlar. Comprenderlo requiere poner en juego múltiples conexiones neuronales a la vez y saber adaptarse al contexto por lo que los científicos lo estudian con especial interés en trastornos mentales y neurológicos.
Recientemente se ha publicado un estudio llevado a cabo por el equipo de investigadores liderado por Greengroos en la revista Twin Research and Human Genetics.
Se dice que un recién nacido tarda alrededor de 6-8 semanas en esbozar su primera sonrisa como respuesta social o emocional. Éstas se suelen asociar a la voz de su madre o al visualizar una cara que le resulta familiar.
El estudio fue creado por el psicólogo Rod Martin en 2003 y publicado por primera vez en la revista científica Journal of Research in Personality. Si bien el ranking es global, entre los primeros 30 países con más humor del mundo sólo hay cinco iberoamericanos.
Una investigación presentada en el Congreso de la Alianza Europea de Asociaciones de Reumatología 2025 (EULAR) reveló que reír con frecuencia puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con artritis reumatoide (AR).