El humor en la literatura infantil. Las versificaciones

Pepe Pelayo (Creador y estudioso de la teoría y la aplicación del humor / cubano-chileno)
Copyright © Pepe Pelayo. Publicado en Humor Sapiens con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.

Terminamos con la narrativa y nos pasamos a la poesía.

Titulo así este punto, porque me gusta hacer versificaciones lúdicas, humorísticas, infantilonas. No soy poeta, ni pretendo serlo, pero confieso que me hace feliz rimar, versificar. Y sé que a los niños les puede encantar también y si lo combinamos con humor, el producto se hace muy placentero, sobre todo para motivar a leer.

“La poesía infantil es experiencia, encuentro, participación, alegría, y las fábulas, los poemas del absurdo o humorísticos, también constituyen un capítulo importante y atractivo para las apetencias infantiles”, asegura Sylvia Puentes de Oyenard, la reconocida escritora infantil uruguaya.

Existen formas donde tradicionalmente se vincula el humor con la poesía. Está el Limericks, que son historietas en verso. Un ejemplo inédito:

 

¡Diga el animal que tiene dos patas,

y no camina ni con alpargatas,

dos alas y no vuela

y un gran pico sin muelas!

¡Para mí es un ave turulata!

 

También el humor está presente mucho en las Jitanjáforas, que son combinaciones de palabras inventadas con otras que sí existen. Ejemplo inédito de una versión conocida:

 

Tin Marín de dos pingué

cúcara mácara títere fue.

Tin Marín de cuatro té

ánfora jáfora Jitan lo ve.

 

El humor se campea como perro por su casa en las Jerigonzas, que son formas de comunicación con lenguaje secreto. Ejemplo inédito, donde hay que eliminar las “chi” y los “cho” para entenderla:

 

Dichi ceschi tuchi quechi

haycho uncho percho rocho

echo chacho docho encho

unchi granchi banchi cochi

 

Encho micho vicho dacho

yochi hechi vischi tochi

achi unchi perchi rochi

concho pancho tacho lóncho

nichi corchi bachi tachi

achon tencho diencho docho

enchi unchi mechi sónchi

decho uncho bancho cocho.

 

Por supuesto que las rimas con ritmo y humor, repitiendo fonemas parecidos, al leerlas en voz alta producen mucha risa. Son los trabalenguas. Ejemplo: fragmentos del libro inédito El Pingüino Ningüino:

 

Come un coco el mandríl

y col el cocodrilo.

Va loco el cocodríl

y le come el mandrilo.

 

Luce bello el cabello

de ese bayo caballo.

Huye del rayo el gallo

y del callo el camello.

 

Otra forma donde está muy presente el humor es conocida como Versos con eco. Y se trata de repetir la última sílaba de algunas palabras. Ejemplo: una variante de Versos con eco es este fragmento del libro inédito El Pingüino Ningüino.

 

Llama que llama la llama.

¿Para dormir en mi cama?

 

Chicha que chicha chicharra.

¿Para tomarme esa jarra?

 

Ave que ave avestruz

¿Para prenderme la luz?

 

Leo que leo leones.

¿Para buscarme lectores?

 

Y faltan más formas como las adivinanzas, chardas, epigramas, romances, y otras, donde abunda en el humor en las versificaciones infantiles.

A continuación, tres ejemplos de rimas humorísticas, adivinanzas, piropos, trabalenguas, etcétera. El primero de versificaciones extraídas de los libros de la Serie Lee, ríe y juega con Pepito, de Humor Sapiens Ediciones y de la Serie Pepito. Chistes para niños de la Editorial Humor Sapiens, en co-edición con Liberalia Ediciones. El segundo ejemplo, extraído del libro El enigma del huevo verde, de la Colección Barco de Vapor, Editorial SM., y el tercero del libro Sipo y Nopo, un cuento de luna, de la Editorial Alfaguara Infantil, en co-autoría con mi hijo Alex, bajo la firma de Pelayos.

Primer ejemplo:

a) Ayer pasé por tu casa y me tiraste un revólver / no te lo voy a devólver.

b) En el cielo las estrellas / en el campo las espinas / en el centro de mi pecho / una caca de gallina.

c) Tus ojos son dos luceros / que iluminan mi camino / anoche los cerraste / ¡y choqué contra un pino!

d) Te la digo y no me entiendes / te la repito y no me comprendes / te la diré otra vez / y sabrás qué es.

e) Lado, ledo, lido, lodo, ludo / De decirlos al revés, yo dudo: / ludo, lodo, lido, ledo, lado / ¡Qué trabajo me ha costado!

 

Segundo ejemplo:

a) Corrieron una carrera / señor búho y doña abeja / cuando la pasaba el búho / le dijo: ¡fea!, en la oreja.

b) Lorri, bilorri / zorro, I´m sorry / Lorri virín / contrazorrín / Huevo zorrambre / ¡quítame el hambre!

 

Tercer ejemplo:

Sipo fue a felicitar

a Nopo por su proeza.

(Le prometió una fineza:

¡medialunas con manjar!).

 

-Dime, Sipo, sin reproche:

¿Luna o Sol? ¿Cuál es más grande?

-La Luna, digo al instante.

¡La dejan salir de noche!