Oski

Buenos Aires, 1914 – Buenos Aires, 1979.
Humorista gráfico argentino.

Oscar Conti, más conocido por su seudónimo Oski fue dibujante y caricaturista. Es considerado uno de los ilustradores humorísticos más importantes de Argentina en el siglo XX.

Diplomado en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Estudió después escenografía en la Academia Superior de Buenos Aires.

Al comenzar a publicar sus dibujos en “Cascabel", hacia 1943, adoptó el seudónimo Oski.

En sus primeros trabajos se notaba cierta influencia de Saul Steinberg. Trabajaba por aquellos años en "Vea y lea", "Cabalgata", "El hogar", "Clarín" y otras publicaciones. Pero donde sin duda alcanzó su mayor desarrollo y fama fue en "Rico Tipo", en la que publicó su único personaje de tira cómica "Amarroto", páginas de chistes gráficos y, lo fundamental, ilustró textos de César Bruto, el cual escribía una especie de periódico de página y media dentro de la revista, llamado "Versos y notisias" (sic), de aristas delirantes, que salía ilustrado por las famosas "fotoskis", dibujos que ilustran las notas a la manera en que los periódicos hacen con las fotos.

Editó y dibujó su propia revista. "Los cuadernos de Oski".

Ya en la década del '70, trabajó en la breve pero exitosa "Satiricón", en la que de nuevo se vinculó a César Bruto para sus "brutos consejos para gobernantes". Ambos también realizaron "El medicinal Brotoski ilustrado".

Oski sentía pasión por los libros antiguos y la conjunción de éstos con sus ilustraciones generaba resultados humorísticamente sorprendentes. En esa línea están "Vera historia de Indias" (1958), "Primera Fundación de Buenos Aires", llevada al cine en 1959 por Fernando Birri, "Vera historia del deporte" (1973) y las publicadas después de su muerte "El descubrimiento de América" (1992) y "Comentarios a las tablas médicas de Salerno" (1999).

Más tarde se radicó en Chile, donde trabajó en la revista "Cabro Chico".

En 1975 viajó a Barcelona, donde trabajó para la Editorial Lumen. En 1979, enfermo, regresó a Buenos Aires, donde murió.

Además de los títulos ya citados, cabe destacar "Bruta anología de Oski" (1952), "Oski en su tinta" (1974) y los póstumos "Oski" (1983) y "El Maestroski" (1989).

Entre los rasgos más característicos de sus dibujos, totalmente personales y con deliberado trazo infantil, pueden destacarse: sus pájaros, zancudos y sin alas, y tantas otras figuras que adornan sus ilustraciones con finos detalles a los que obliga a estar atento, puesto que resultan tan graciosos como las figuras principales. Y sus figuras humanas, de cabezas alargadas y grandes narices, cuyos ojos suelen parecer huevos duros, saltones y blancos, donde muchas veces no dibuja la pupila.