Manuel Ascencio Segura

Lima, 1805 - Ibídem, 1871.
Humorista literario y escénico peruano.

Manuel Ascencio Segura y Cordero fue un escritor y dramaturgo, representante importante del costumbrismo en los inicios de la literatura republicana. Es considerado como el creador del teatro nacional peruano. Segura representó los valores democráticos de la nueva sociedad peruana, lo que se refleja en el sabor criollo de sus comedias.

En su honor, el Teatro Principal de Lima fue rebautizado con su nombre en 1929 (Teatro Segura).

Entre 1833 y 1834 escribió su primera comedia, La Pepa, aunque no llegó a representarse ni a ser editada, debido a que su crítica implícita podía poner en peligro su carrera militar.

En 1841 decidió dedicarse a la edición de un periódico propio, titulado La Bolsa. En él aparecieron sus artículos de costumbres "Los Carnavales", "Me voy al Callao", "El Puente", etc. Se trata de textos descuidados en el estilo, pero con un lenguaje directo y familiar que atrapa fácilmente al lector retratando a los personajes de su tiempo. En este periódico también publicó algunos poemas y letrillas satíricas, como la titulada "A las muchachas". Simultáneamente publicó El Cometa, periodiquillo que apenas alcanzó el número doce (1841-1842). Otros de sus artículos de costumbres publicados en diferentes periódicos fueron "El té y la mazamorra", "Los viejos", "Las calles de Lima", "Dios te guarde del día de las alabanzas", etc. De esa manera se convirtió en el representante mayor del costumbrismo,

Segura era también el hombre del teatro en Lima. Efectivamente, entre 1839 y 1845 fue el único que, cada cierto tiempo, estrenaba piezas en el ambiente limeño. En 1839 estrenó el juguete escénico Amor y política y la comedia El sargento Canuto, nueva crítica al militarismo, la cual tuvo una excelente aceptación entre el público. Enseguida estrenó el drama histórico Blasco Núñez de Vela (1840), la comedia La saya y el manto (1841 o 1842) y el entremés La mozamala (1842).

En la noche del 24 de enero de 1845 estrenó en Lima la primera versión de Ña Catita, pieza de 3 actos (que luego ampliaría a 4), sin duda la más reconocida de sus piezas teatrales.

Fundó y dirigió el semanario El Moscón en el que predominaba la sátira y la burla, atacando los vicios y desmanes de la política criolla. Por esos años escribió también La Pelimuertada, subtitulada Epopeya de última moda (1851), poema satírico lleno de ingenio.

Entre 1854 y 1862 llegó a ser intensa su actividad teatral. Consagró su ingenio a la comedia costumbrista y se erigió como el creador del teatro peruano. El 9 de diciembre de 1854 estrenó la comedia La espía, y el año siguiente, El resignado. Reestrenó su comedia Ña Catita, el 7 de septiembre de 1856, con gran éxito.

El 15 de septiembre de ese año de 1856 estrenó Nadie me la pega, y el 24 de enero de 1858, Un juguete.

En enero de 1859, en colaboración con el joven Ricardo Palma, presentó el sainete El santo de Panchita.

En 1861 estrenó Percances de un remitido; en julio de 1862, el sainete Lances de Amancaes, y en septiembre de ese mismo año Las tres viudas, comedia en tres actos.

Comediógrafo ingenioso. Pintó lugares y personajes, especialmente a estos últimos, con singular destreza. La caricatura fue su forma descriptiva favorita

Logró crear estampas cargadas de gracia, ironía y agudeza, tan llenas de vitalidad que en ellas pueden reconocerse muchos tipos de la sociedad actual.