Erdwin Fernández

Camagüey, 1928 - La Habana, 1997
Humorista escénico, audiovisual y literario cubano.

Erdwin Juventino Fernández Sánchez fue un actor de la radio, la televisión, el cine y el circo. Inmortalizó el personaje del payaso Trompoloco.

A finales de la década de los sesenta se incorporó a Teatro Estudio. Entre las obras más recordadas de su paso por esta compañía están Los cuentos del Decamerón y La última carta de la baraja, ambas, bajo la dirección de Raquel Revuelta.

Entre sus actuaciones en el medio radial se recuerda al personaje de “Simplicio Bobadilla y Comejaibas”, que interpretaba en el programa La Tremenda Corte, estrenado el 7 de enero de 1942 

A partir de 1977 formó parte del elenco de uno de los programas más populares de la radio cubana: Alegrías de Sobremesa. En este espacio llegó a interpretar tres personajes: Adolfito, un niño que lograba con maestría cuanto quería; Gervasio Escobar y Campanario, nombres de tres calles de La Habana que daban amplia posibilidad para los chistes y un anciano dicharachero que jugaba todo el tiempo con el doble sentido y la picardía.

Su personaje, el payaso Trompoloco, vio la luz en un programa infantil de la CMQ, llamado Chiquilín. Poco a poco se consolidó hasta llegar a llamarse Trompoloco; no obstante, la notoriedad la alcanzó varios años más tarde. Su mayor mérito consistió en la aceptación que tuvo entre los niños, la capacidad de adaptar lo circense a la pequeña pantalla y la habilidad para escribir sus propios textos e improvisar.

Otro programa de la televisión en el que participó como actor fue el humorístico Si no fuera por mamá, 

Su incursión en el cine fue breve. En 1967, actuó en la película Las aventuras Juan Quin Quín.

En la década de los ochenta, hizo una gira por varios países de América Latina con el Circo Nacional de Cuba. A su regreso, reunió las experiencias vividas en su recorrido. La Editorial Extramuros las publicó bajo el título Cuentos de payasos. Otros títulos de su autoría fueron publicados: La carpa azul (Editorial Letras Cubanas, 1998) y Las dos botellas (Editorial Extramuros, La Habana, 2002).