Entrevista a Eduardo Triana

Humorista escénico y literario. Cuba/Estados Unidos.

PP: ¿Le gusta que le hagan entrevistas?

TRIANA: No me gustan las entrevistas por un problema de envidia. Se las hacen siempre a los demás y nunca a mí. Soy un entrevistado frustrado.

 

PP: En este año 2009, ¿cómo ve el estado del humor en el país donde vive, en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?

TRIANA: El estado actual del humor en los E.U. es en general muy saludable. Además de que en esta sociedad hay mucha tela por donde cortar, la cantera de humoristas norteamericanos de gran calidad es impresionante. Tienen una escuela que viene de la época de Chaplin, Max Linder, Buster Keaton, Los hermanos Marx, etc. y que han sabido mantener a un altísimo nivel con monstruos como el recientemente fallecido George Carlin, quien se destaco tanto en la literatura como en el teatro. A mi modesto entender el mejor "Stand up" que he visto en mi vida. En la televisión hay cosas muy interesantes como el legendario 'Saturday Night Live" y "Mad TV" de donde han salido muy buenos comediantes y los moderadores de los programas nocturnos (late night shows) como Jay Leno, David Letherman y Connan O'Brien. Se hacen muchas cosas de factura un tanto mediocre, especialmente en el cine, pero suprema calidad de los que hacen un buen trabajo dejan muy bien plantado al humor americano. Ahora, en cuanto a Miami es otra cosa, es cualquier cosa menos humor de calidad. Aunque en los últimos tiempos se han dado algunos pasos hacia adelante con la llegada de muy buenos humoristas como Ramón Larrea, Pible y el muy mejorado Alexis Valdés, lo que todavía se respira en los medios es la grosería, la chabacanería y el facilismo de la peor clase. Hay buenos humoristas haciendo cosas no tan buenas por necesidad o imposición del entorno. En los night clubs se hace un humor muy apropiado para ese medio donde hay nombres como Eddy Calderón, Carlucho y Boncó que se han mantenido marcando la pauta. Pero en general hay todavía mucho que hacer.

 

PP: En todos los países de América Latina se dice: "Mi país es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc. ¿En el país donde vive se dice lo mismo?

TRIANA: No he oído nunca esa frase aquí, pero si te puedo afirmar que a los humoristas se le respeta mucho en este país. Está dentro de la idiosincrasia del norteamericano promedio tratar de tener sentido del humor y hacer o decir cosas graciosas como parte de su personalidad. Esto no quiere decir que no haya una legión de americanos pedantes, insoportables y simplones por donde quiera. Esa frase de la piedra la oí mucho en Cuba y si bien es cierto que hay mucha gente genuinamente simpática y ocurrente también es real que muchas veces se confunde el choteo y el relajo callejero con el humor. Me imagino que sea así también en muchos otros lugares.

 

PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír?

TRIANA: Bueno, hay muchos artistas que hacen cosas para que la gente llore pero a mí me hacen reír mucho y otros que me sacan las lágrimas cuando se ponen a tratar de hacer humor. Entonces aquello de hacer reír es mas difícil que hacer llorar dependerá siempre de quien lo haga, aunque su propósito sea todo lo contrario a la forma en que lo interpretemos.

 

PP: ¿Cuándo decidió hacerse humorista?

TRIANA: Cuando me di cuenta que el humor era muy bueno para combatir el aburrimiento de provincia, evitar los trabajos voluntarios y las guardias del comité, porque estaba participando en una "actividad cultural".

 

PP: ¿El humorista nace o se hace?

TRIANA: Si desarrollas desde muy temprana edad un gran poder de observación y te asombras de lo absurdo e ilógico de casi todo lo que te rodea, entonces naciste humorista. Si, en cambio, un día te decides hacerte comediante, lo mas seguro es que termines siendo lo opuesto.

 

PP: ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de su carrera hasta el día de hoy?

TRIANA: El mejor momento de mi vida como humorista fue cuando al fin mi familia se rió con alguna de mis cosas y el peor cuando segundos mas tarde me dijeron que mejor me dedicara a otra cosa.

 

PP: Como profesional del humor, ¿se ríe fácil? ¿Con qué tipo de chistes?

TRIANA: El humor elaborado e inteligente es por supuesto el que más me hace reír, es el que consumo y del que me nutro. Las imbecilidades que dicen o hacen algunas personas de este mundo también me hacen reír bastante.

 

PP: ¿Alguna anécdota relacionada con su profesión?

TRIANA: Acabado de llegar a este país, terminé mi actuación en un programa de tv y a la salida, entre el público invitado que se marchaba, había una pareja de viejitos americanos y ella me felicita. Le agradecí y me fijé que el señor estaba temblando tanto por el frío que hacia y le pregunte: “¿tiene mucho frío señor?” y la esposa me respondió: “No, señor, mucho parkinson”.

 

PP: ¿Con cuáles colegas se identifica?

TRIANA: La lista es larga. De Cuba, con muchos de los que trabajé como La Seña del Humor, Sala-manca, La Leña y Nos y otros, entre otros (ya hice un chiste). De América Latina y España: Derbez, Bustamante, Jardiel Poncela, Les Luthiers, Fontanarrosa, Quino, etc. y de los contemporáneos de por acá; Billy Cristal, Bill Maher, George Carlin, Robin Williams, Woody Allen y Simon.

 

PP: ¿Qué me aconsejaría a mí como humorista?

TRIANA: Que no se te ocurra hacerme ninguna entrevista más.