Un nuevo estudio sobre 295 concursos internacionales de caricatura plantea interrogantes sobre los derechos de los artistas
ACLARACIÓN: El Centro Europeo de Caricaturas ha comparado 295 ediciones de concursos internacionales de caricaturas...
de 2025 y 2026. Por primera vez, el estudio ofrece una visión general coherente de lo que establecen las
bases del concurso en cuanto a premios, catálogos, exposiciones, hospitalidad, derechos de autor,
condiciones de participación y temáticas.
Para que quede claro: esta investigación no es una clasificación de concursos buenos y malos; sin embargo,
puede servir como herramienta tanto para los dibujantes como para los organizadores de concursos de
caricaturas para ver qué es lo habitual.
Un análisis realizado por el European Cartoon Center (Centro Europeo de la Caricatura), con sede en
Bélgica, revela que más de la mitad de las bases de los concursos examinados no mencionan los derechos
de los caricaturistas. El informe también compara los premios en metálico, las exposiciones, los catálogos
y el apoyo ofrecido a los ganadores.
Más de la mitad de los concursos internacionales de caricatura analizados en un nuevo estudio no ofrecen
información, en sus bases publicadas, sobre los derechos de los artistas participantes.
Este hallazgo proviene del European Cartoon Center (ECC), situado en Kruishoutem (Bélgica), que
examinó 295 ediciones de concursos internacionales de caricatura en 54 países.
El estudio, titulado *Benchmark Report on International Cartoon Competitions 2026* (Informe de
referencia sobre concursos internacionales de caricatura 2026), analiza qué pueden esperar los
caricaturistas al participar en estos certámenes: desde premios en efectivo y oportunidades de exposición
hasta disposiciones sobre derechos de autor y cuestiones logísticas de viaje.
De los 295 reglamentos examinados, 158 —es decir, el 53,6 %— no contenían ninguna información sobre
los derechos de los artistas.
El ECC subraya que esto no significa necesariamente que los organizadores carezcan de una política al
respecto. No obstante, la ausencia de disposiciones claras deja a los caricaturistas sin una orientación
precisa sobre cómo podría utilizarse el trabajo que presentan.
¿Qué ocurre con las obras?
El informe identifica diferencias considerables en la forma en que los concursos abordan la propiedad y
los derechos de autor.
En 86 ediciones, lo que representa el 29,2 % de la muestra, las bases limitaban el uso de las caricaturas
presentadas a actividades promocionales relacionadas con el propio concurso.
Otras 32 ediciones (el 10,8 %) estipulaban que las obras premiadas pasarían a ser propiedad del
organizador.
Más significativo aún es que 19 de los reglamentos analizados —el 6,4 % del total— incluían cláusulas
que suponían una cesión completa de los derechos de autor.
En este contexto, resulta especialmente relevante distinguir entre la propiedad del dibujo original y los
derechos de autor. Adquirir una obra física no otorga automáticamente a su propietario el derecho a
reproducirla o publicarla.
Las conclusiones del ECC se refieren a lo que los organizadores declaran en las bases de sus concursos. El
estudio no determina si, en casos concretos, los concursos han llegado a infringir la legislación sobre
derechos de autor. No obstante, para los caricaturistas que envían sus trabajos a concursos internacionales,
estas cifras subrayan la importancia de verificar qué derechos se les podría exigir ceder antes de participar.
¿Cuánto pagan los concursos de caricaturas?
Las diferencias económicas entre los distintos concursos son considerables.
De las 167 ediciones sobre las que se disponía de información fiable respecto al premio en metálico
principal, la mediana del primer premio fue de 500 €.
La mediana de la dotación económica total —basada en 169 ediciones— fue de 1000 €.
En el extremo superior de la muestra, el premio individual más elevado alcanzó los 10 000 €, mientras
que la dotación económica total más alta fue de 26 000 €. Algunos concursos no ofrecían premios en
metálico.
Los investigadores utilizaron valores medianos en lugar de promedios, ya que un número relativamente
pequeño de concursos con una gran dotación económica podría distorsionar la visión general.
En los cálculos solo se incluyeron las cuantías de los premios que figuraban explícitamente en las bases.
En los casos en los que no se especificaba ninguna cantidad, los investigadores no asumieron
automáticamente que el valor fuera cero.
El informe también analizó la relación entre la cuantía de los premios y la participación.
Por lo general, los concursos con una mayor dotación económica atrajeron a un mayor número de
participantes y de obras presentadas. Sin embargo, los investigadores advierten que esta relación no
demuestra que unos premios más elevados sean, por sí solos, la causa. La reputación, la trayectoria y la
promoción de un certamen también pueden influir en la participación.
La mediana del primer premio en los concursos con datos económicos suficientes fue de 500 €, mientras
que la mediana de la dotación económica total fue de 1000 €.
Ganar no siempre implica un viaje a la ceremonia de entrega.
Los gastos de viaje y alojamiento constituyen otro aspecto en el que las condiciones de los concursos
varían.
De las 176 ediciones cuyas bases mencionaban explícitamente una ceremonia de entrega de premios, el
51,1 % no contemplaba ninguna invitación, alojamiento ni ayuda para los gastos de desplazamiento de los
galardonados.
Para los artistas que participan en concursos en el extranjero, estas condiciones pueden ser determinantes
a la hora de decidir si pueden asistir a la ceremonia.
El informe sugiere que los organizadores podrían ofrecer mayor claridad al respecto, especificando qué
gastos están cubiertos, para cuántas personas y durante cuánto tiempo.
El reconocimiento, más allá del premio en sí, también varía.
El ECC identificó 212 concursos que incluían la organización de una exposición. De ellos, 135 fueron
confirmados como exposiciones presenciales. La duración de la exposición pudo determinarse en solo 25
ediciones. El periodo de exposición mediano fue de 30 días.
Los catálogos se mencionaban explícitamente en 92 reglamentos de concursos.
Solo 35 reglamentos contemplaban la entrega de un catálogo gratuito. En 33 casos, los ejemplares
gratuitos estaban reservados para artistas seleccionados o para los ganadores de premios. Únicamente dos
concursos ofrecían un ejemplar gratuito a todos los participantes.
¿Cómo se llevó a cabo el estudio?
El ECC analizó inicialmente 362 ediciones de concursos publicadas entre enero de 2025 y agosto de
2026.
Tras descartar aquellos concursos con información insuficiente, así como los eventos restringidos a áreas
geográficas específicas o a grupos concretos de participantes, los investigadores seleccionaron 295
ediciones de 54 países.
La muestra final incluyó 148 ediciones de 2025, 145 de 2026 y dos concursos con fechas límite de
presentación en 2027.
El análisis se basó en las bases oficiales, los resultados publicados y las cifras de participación facilitadas
por los organizadores.
Asimismo, se tuvieron en cuenta las valoraciones de calidad otorgadas por la FECO, la federación
internacional de organizaciones de caricaturistas.
De las 123 ediciones de concursos que pudieron vincularse de forma fiable con los registros de la FECO,
la mayoría obtuvo una calificación de tres o cuatro estrellas. Solo dos alcanzaron la máxima puntuación
de seis estrellas.
El ECC aclara que su informe no pretende establecer una clasificación de concursos «buenos» o «malos».
Su objetivo es ofrecer información comparativa tanto para los artistas como para los organizadores.
Los concursos belgas ofrecen premios más elevados
El informe incluye una comparativa específica entre los concursos belgas y la muestra internacional.
Los certámenes belgas registraron una mediana en la dotación total de premios de 4125 €, frente a los
1000 € de la muestra internacional en su conjunto.
La mediana del premio individual más alto fue de 1750 € en Bélgica, frente a los 500 € a nivel
internacional.
Los concursos belgas también destacaron en cuanto a exposiciones y catálogos: todos los eventos
analizados en Bélgica incluían exposiciones físicas.
Además, sus bases solían ser más claras en lo relativo a los derechos de los artistas.
No obstante, el informe señala una contradicción importante: casi todas las bases de los concursos belgas
analizados estipulaban que las obras premiadas pasarían a ser propiedad del organizador.
Los investigadores cuestionan si este tipo de requisitos siguen siendo necesarios, dado que muchos
concursos aceptan actualmente el envío de obras en formato digital.
La gestión de los viajes y el alojamiento es otro aspecto en el que los organizadores belgas podrían
mejorar su transparencia.
Un análisis más detallado de las bases de los concursos
Los concursos internacionales de caricatura brindan a los artistas la oportunidad de exponer su obra, llegar
a públicos en el extranjero y obtener reconocimiento. El estudio del ECC pone de manifiesto la gran
disparidad que puede existir en las condiciones asociadas a estas oportunidades. Una dotación económica
importante no implica necesariamente que se cubran los gastos de viaje ni que el artista reciba un catálogo
impreso. Asimismo, una invitación a participar no siempre va acompañada de una explicación clara sobre
qué sucede con las obras presentadas.
El informe ofrece a los organizadores una base para comparar sus prácticas y proporciona a los dibujantes
información útil a la hora de decidir a qué certámenes enviar sus trabajos.
Sus conclusiones también ponen de relieve una cuestión fundamental: las bases de un concurso suelen ser
el único acuerdo formal entre el artista y el organizador. Lo que dicen dichas bases —y lo que omiten—
es importante.
El informe completo, *Benchmark Report on International Cartoon Competitions 2026*, está disponible a
través del European Cartoon Center.
https://ecc-kruishoutem.be/benchmark_cartoonwedstrijden
VERSIÓN EN INGLÉS
R e s e a r c h / C a r t o o n I n d u s t r y
New Study of 295 International Cartoon
Contests Raises Questions About Artists’ Rights
A survey by Belgium’s European Cartoon Center finds that more than half of the
competition rules examined make no mention of cartoonists’ rights. The report
also compares prize money, exhibitions, catalogues and the support offered to
award winners.
More than half of the international cartoon competitions examined in a new study provide
no information in their published rules about the rights of participating artists.
The finding comes from the European Cartoon Center (ECC) in Kruishoutem, Belgium,
which reviewed 295 editions of international cartoon competitions across 54 countries.
The study, titled Benchmark Report on International Cartoon Competitions 2026,
examines what cartoonists can expect when entering competitions, from cash prizes and
exhibition opportunities to copyright provisions and travel arrangements.
Of the 295 sets of rules examined, 158 — or 53.6% — contained no information
about artists’ rights.
The ECC stresses that this does not necessarily mean organisers have no policy on the
matter. Nevertheless, the absence of clear provisions leaves cartoonists with little
guidance on how their submitted work may be used.
What happens to the artwork?
The report identifies considerable differences in how competitions deal with ownership
and copyright.
In 86 editions, representing 29.2% of the sample, the rules limited the use of submitted
cartoons to promotional activities connected with the competition.
Another 32 editions, or 10.8%, stipulated that award-winning works would become the
property of the organiser.
More significantly, 19 sets of rules — 6.4% of those examined — contained
provisions for a full transfer of copyright.
The distinction between ownership of an original drawing and copyright is particularly
relevant here. Acquiring a physical artwork does not automatically give its owner the right
to reproduce or publish it.
The ECC’s findings concern what organisers state in their competition regulations. They
do not establish whether individual competitions have violated copyright law.
For cartoonists submitting work internationally, however, the figures highlight the
importance of checking what rights they may be asked to surrender before entering.
How much do cartoon competitions pay?
The financial differences between competitions are substantial.
Among the 167 editions for which reliable information about the principal cash prize was
available, the median first prize was €500.
The median total prize fund was €1,000, based on 169 editions.
At the upper end of the sample, the largest individual prize reached €10,000, while the
highest total prize fund was €26,000. Some competitions offered no monetary awards.
The researchers used median values rather than averages because a relatively small
number of well-funded competitions could otherwise distort the overall picture.
Only prize amounts explicitly stated in the regulations were included in the calculations.
Where no amount was given, the researchers did not automatically treat the prize as
zero.
The report also examined the relationship between prize money and participation.
Competitions with larger prize funds generally attracted more entrants and submissions.
However, the researchers caution that this relationship does not prove that higher prizes
alone are responsible. An event’s reputation, history and publicity may also influence
participation.
€500 was the median first prize among competitions with sufficient financial data,
while the median total prize fund was €1,000.
Winning does not always mean a trip to the ceremony
Travel and accommodation are another area where competition conditions vary.
Of the 176 editions whose regulations explicitly mentioned an award ceremony, 51.1%
made no provision for an invitation, accommodation or travel support for
prizewinners.
For artists entering competitions abroad, such arrangements can determine whether they
are able to attend the ceremony.
The report suggests that organisers could make these conditions clearer by specifying
which expenses are covered, for how many people and for how long.
Recognition beyond the prize itself also varies.
The ECC identified 212 competitions that planned an exhibition. Of these, 135 were
confirmed as physical exhibitions.
Exhibition duration could be established for only 25 editions. Their median exhibition
period was 30 days.
Catalogues were explicitly mentioned in 92 competition regulations.
Only 35 sets of rules provided for a free catalogue. In 33 cases, free copies were
reserved for selected artists or prizewinners. Just two competitions offered a free copy to
every participant.
How the study was conducted
The ECC initially screened 362 published competition editions between January 2025
and August 2026.
After excluding competitions with insufficient information and events restricted to
particular geographical areas or participant groups, the researchers retained 295 editions
from 54 countries.
The final sample comprised 148 editions from 2025, 145 from 2026 and two competitions
with submission deadlines in 2027.
The analysis drew on official regulations, published results and participation figures
supplied by organisers.
It also considered the quality ratings issued by FECO, the international federation of
cartoonists’ organisations.
Of the 123 competition editions that could be reliably matched with FECO records, most
held ratings of three or four stars. Only two had achieved the highest six-star rating.
The ECC makes clear that its report is not intended as a ranking of good and bad
competitions. Its purpose is to provide comparative information for both artists and
organisers.
Belgian competitions offer higher prizes
The report includes a separate comparison of Belgian competitions with the international
sample.
Belgian contests recorded a median total prize fund of €4,125, compared with €1,000
across the full international sample.
The median highest individual prize was €1,750 in Belgium, against €500 internationally.
Belgian competitions also performed strongly in exhibitions and catalogues, with all the
Belgian events examined offering physical exhibitions.
Their regulations were generally clearer about artists’ rights.
However, the report identifies a contradiction worth noting: almost all the Belgian
competition rules examined stipulated that award-winning works would become the
property of the organiser.
The researchers question whether such requirements remain necessary when many
competitions now accept digital submissions.
Travel and accommodation arrangements were another area where Belgian organisers
could improve transparency.
A closer look at competition rules
International cartoon competitions offer artists opportunities to exhibit their work, reach
audiences abroad and gain recognition. The ECC’s research shows how much the
conditions attached to those opportunities can differ.
A substantial prize fund does not necessarily mean that travel expenses will be covered
or that an artist will receive a printed catalogue. Nor does an invitation to enter always
come with a clear explanation of what happens to the submitted artwork.
The report provides organisers with a basis for comparing their practices and gives
cartoonists information they can use when deciding where to submit their work.
Its findings also draw attention to a basic issue: competition regulations are often the
only formal agreement between an artist and an organiser. What those regulations say
— and what they leave unsaid — matters.
The full Benchmark Report on International Cartoon Competitions 2026 is available from
the European Cartoon Center.
Sources
Primary source:
European Cartoon Center — Benchmark Report on International Cartoon Competitions 2026
Organisation:
European Cartoon Center — Official Website
Cortesía: Francisco Puñal Suárez
"Crear, pensar y vivir con humor".