Entrevista a Jorge Maronna | Argentina

Pepe Pelayo
Creador y estudioso de la teoría y la aplicación del humor.
Entrevista a Jorge Maronna

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Sin dudas, Jorge Maronna es y será una de las mayores figuras del humor hispanoamericano y, claro, también a nivel mundial y de todos los tiempos. Tengo el honor y el placer de tener este vis a vis con él. Fundador y aún miembro del mítico grupo argentino Les Luthiers. Es compositor, instrumentista y humorista. Pero, sin dudas, lo anterior dice menos de lo que realmente es. Por ello, para comenzar nuestro intercambio, le pediré lo siguiente:

PP: Jorge, por favor, ¿cuéntanos quién eres profesionalmente?, suponiendo algo casi imposible: que un humornauta de nuestro sitio humorsapiens.com no te conociera.

MARONNA: Estimado humornauta que no me conoce: Pepe me pide que te cuente que soy compositor y guitarrista, de formación clásica en ambos casos; que soy uno de los fundadores de Les Luthiers; que soy compositor de músicas “serias”, y también coautor de una serie paródica para la televisión colombiana y de varios libros de humor.

PP: Jorge, voy a dividir esta conversación en tres partes. Una, para teorizar sobre el humor, porque a muchos colegas les interesará saber la opinión de uno de sus grandes ídolos. Dos, una parte muy breve dirigida a conversar sobre temas alrededor de Les Luthiers. Y una tercera dedicada a ti en el plano personal, aunque sin salirnos de lo profesional, por supuesto. Así que comienzo preguntándote, ¿qué significa el giro “humor inteligente” para ti?

MARONNA: Tal vez sea el que no cae en lo burdo, en lo obvio, en lo vulgar. Así como el entretenimiento no siempre consiste solamente en pasar el tiempo, el humor no conlleva necesariamente renunciar a la inteligencia.

En cuanto al humor de Les Luthiers, nuestro querido Marcos Mundstock opinó en una entrevista que prefería hablar de “humor ingenioso”. Pero debo aclararte que en nuestro grupo nunca fue costumbre teorizar sobre el humor; nuestro trabajo es, por lo general, más empírico que teórico.

PP: Un tema de moda: los límites del humor. Muchos sectores de la sociedad en estos tiempos tratan de censurarlo, y ya hacer el humor “políticamente correcto” se ha vuelto una gran presión para el creador. Muchos aceptan entonces que esos sectores son los que imponen los límites. Un gran número de humoristas declaran que los límites los pone el mismo creador. Y otros afirman que no puede haber límites. ¿Cuál es tu punto de vista al respecto?

MARONNA: Por elección de estilo, el campo de acción para Les Luthiers fue, desde los comienzos, el del humor blanco, familiar, que podía a veces virar un poco al gris y muy raramente al negro, como en La vida es hermosa. A fines de los años ‘90 nos llegaron mensajes de algunas personas que se quejaban de nuestras sátiras a la Iglesia, en particular por Daniel y el Señor, donde se representaba a un Jehová senil. Y más adelante vimos florecer cambios sociales por los cuales ciertas obras que antes resultaban graciosas dejaron de serlo y se convirtieron en ofensivas. Una de ellas fue la Serenata Intimidatoria, que vociferaba un pretendiente irascible al pie del balcón de su amada; se trataba de una crítica a los violentos y como tal fue recibida en Argentina, pero cuando la representamos en España descubrimos que buena parte del público no se divertía con ese personaje energúmeno y tomaba esa escena como una apología de la violencia de género. Al fin retiramos esa pieza de nuestro repertorio. Actualmente, por prudencia, quitamos de nuestros espectáculos unos pocos chistes sospechosos de misóginos u homofóbicos. Corolario: cada uno maneja sus límites, y Les Luthiers nunca disfrutó haciendo chistes irritantes.

PP: Sabemos que históricamente los humoristas han sido tratados –en general-, como artistas de segunda categoría y que la comedia (y el humor en general) es un género menor. ¿Has reflexionado sobre eso? ¿A qué se debe ese fenómeno según tu criterio?

MARONNA: No lo sé, y me pregunto si en la antigua Grecia habrá ocurrido algo similar. ¿Acaso las obras de Aristófanes y Plauto fueron consideradas inferiores a las de Esquilo, Sóflocles y Eurípides? Como ignoro la causa de esa minusvaloración consulto a Peter L. Berger, que dice que:

        “Existe la idea ampliamente aceptada de que lo serio y lo cómico son mutuamente excluyentes. No es posible rezar y bromear a la vez. Sería frivolidad hacer bromas durante una ceremonia religiosa o en un funeral. Las convenciones parecen excluir a lo cómico de cualquier situación verdaderamente seria. Esto ha inducido a muchos a pensar que lo cómico es un aspecto superficial o marginal de la vida humana.”

Su comentario acerca del funeral me recordó el final de la película italiana Los nuevos monstruos, en el que se representa el entierro de un viejo actor cómico. Allí, Alberto Sordi improvisa un discurso rememorando las frases graciosas del finado, que hacen reír a carcajadas a los integrantes del cortejo mientras acompañan al ataúd.

PP: Entremos ahora a dialogar sobre Les Luthiers. Mira, he sido testigo de muchos comediantes y comentaristas en estos tiempos que afirman con demasiada seguridad que el público actual sólo se ríe con el humor ácido, “combatiente”, agresivo, etcétera. (y yo agrego que muchas veces vulgar, según lo que he visto) y añaden que el humor “blanco” ya está viejo, en desuso, demodé. Cuando he tenido que debatir el tema, siempre pongo el ejemplo de tu grupo, que hace –se supone- ese humor “blanco” y la gente sigue reventando los teatros y llorando de risa con ustedes, lo que evidentemente demuestra que están equivocados. Digo “se supone”, porque depende del concepto de humor blanco que se maneje, ya que ustedes hacen sátira también y critican a los malos políticos, a la iglesia, etcétera, pero de una forma general, universal, no a nadie en específico como acostumbran ellos y además, lo hacen de forma elegante, ingeniosa y con gran elaboración artística, sin dejar de ser profundos. En fin, es un hecho que existe todo tipo de humor y ninguno debe ser discriminado. ¿Puedes teorizar un poco sobre este tema?

MARONNA: En cuanto al tipo de humor que uno elige, es inútil pelearse por decidir cuál es mejor. Nuestro público disfruta con nuestro humor blanco aunque por lo general crítico. Por otra parte, Les Luthiers trabaja con la realidad, no con la actualidad. Ésta es una fuente pródiga en temas para el humorista, pero nosotros la evitamos desde nuestros comienzos en pro de un humor más universal y atemporal.

La otra condición de la que hablás es la calidad de elaboración, obviamente muy importante. Tratamos de vigilarla permanentemente, en el momento de la escritura, en los ensayos y en todas las funciones. Nuestros espectáculos van siendo pulidos en cada representación: el día posterior al estreno, se corta lo que sobra a los hachazos, y más adelante se pule con una lima y a lo largo de varios años.

PP: Esto es para complacer a los más fanáticos de Les Luthiers. Me imagino que no es fácil escoger entre las obras de uno mismo cuál es la mejor, o la favorita. Sin embargo, es un tema que le interesa mucho a los seguidores, sin duda. Por tal motivo no te pongo en la obligación de que me digas cuál espectáculo de Les Luthiers es tu preferido. Pero, ¿puedes seleccionar alrededor de ocho números de todos los espectáculos, que sean los que más te han hecho sentir orgulloso y satisfecho, como para formar tu espectáculo ideal?

MARONNA: Cada uno de nosotros tiene diferentes tipos de orgullos y satisfacciones:

1- El orgullo por la obra que uno mismo escribió.

2- La satisfacción que da representar un pieza, sea o no uno el autor.

3- El orgullo por la obra que uno no escribió pero que es magnífica, aunque uno no actúe en ella.

Esta es mi lista, basada en la satisfacción egoísta que me provoca ejecutarlas. No creo que juntas puedan hacer un espectáculo ideal, porque para ello harían falta otros ingredientes.

Pepper Clemens.

Rhapsody in balls.

Los jóvenes de hoy en día.

Perdónala.

Quién mató a Tom McCoffee.

Quien conociera a María amaría a María.

Pasión bucólica.

Bolero de los celos.

El rey enamorado.

PP: Se supone que para un artista siempre es difícil realizar una actividad burocrática y/o directiva. En tu caso, ¿cómo ha sido para ti estar a cargo de la organización y dirección de los ensayos de Les Luthiers? ¿Recuerdas alguna anécdota que valga la pena contar (simpática o no) que hayas protagonizado o hayas sido testigo relacionada a esa función?

MARONNA: En cierto momento fui elegido para encargarme de la comunicación entre los Luthiers y los técnicos de sonido, tarea que en ese momento no era sencilla. Más adelante pasé a organizar también los ensayos y los estrenos. Suelo hacer un cronograma que termina en el lejano día del estreno, y desde ese día hacia atrás determino lo que se hará cada semana. Es bastante fácil ordenar el trabajo de un equipo de artistas profesionales y de técnicos avezados: todo funciona aceitadamente. Ordenarles las tareas a mis compañeros es un lujo, aunque también pesa la responsabilidad de llegar al estreno en la fecha prevista y en buenas condiciones.

La preparación de cada pieza nueva nos lleva muchos meses. Los ensayos suelen comenzar por una lectura de los diálogos, luego de la música, y más tarde se decide cómo ponerla en escena. Después se unirán todas las obras del show.

Acostumbramos estrenar en la ciudad de Rosario, bastante lejos de los críticos de Buenos Aires, y lo hacemos con un espectáculo excedido en tiempo, una media hora más largo de lo normal. A la mañana siguiente nos reunimos para ver la filmación del estreno y decidir cuáles son las piezas que descartaremos. Esa es la parte de los hachazos: allí desaparece media hora de show.

Las anécdota: en 2014, Daniel Barenboim nos invitó a participar en un concierto que daría en Buenos Aires. Una de las obras que debíamos ejecutar era El Carnaval de los Animales, de Camille Saint-Saëns. Para prepararla ensayamos varios meses, sin contacto posible con el muy atareado Maestro. El día anterior al concierto ensayábamos en el Teatro Colón, tremendamente nerviosos, porque hasta ese momento nunca habíamos podido conocer su opinión sobre nuestra versión de Saint-Saëns con instrumentos informales, que habíamos preparado meticulosamente durante meses sin saber si le gustaría o le parecería demasiado impertinente. De pronto se abrió ruidosamente la puerta de la sala y apareció el Maestro gritando “¡No, no! ¡Eso está mal, muy mal! ¡Está todo mal! ¡Es horrible!”. Nos quedamos paralizados por el terror. Hasta que Barenboim agregó, riendo como un chico, “¡Era una broma!”. Casi logra infartar a cinco Luthiers.

PP: Y ahora quisiera abordar la arista más personal que mencioné al inicio. Jorge, sé que muchos dicen que eres el tímido de Les Luthiers. Puede ser. Sin embargo, creo que también eres el más completo humorista de todos: escribes libros de humor, haces guiones humorísticos (has hecho hasta guiones de teleseries humorísticas), compones temas cómicos (cantados e instrumentales), cantas con intenciones graciosas y hasta bailas muy chistosamente (recuerdo “Los jóvenes de hoy en día”). Y todo lo haces con un nivel altísimo de calidad humorística. Pero además, tocas toda la gama de instrumentos de cuerdas, más otros instrumentos aerófonos y de percusión, y compones temas “serios”, también de excelencia. Eres un “todoterreno” en el humor, pero de los grandes. Y por si fuera poco, has obtenido Premios y Distinciones tan importantes por tu obra que impresionan. ¿Cómo controlas el ego? Ya sé que alguien con sentido común no va a demostrar lo que se siente al darse cuenta de sus triunfos. Digo esto, porque puede ir más allá de la timidez y como seguidor tuyo he visto que siempre eres muy medido y controlado. Pero en la intimidad de tu casa, o con tus mejores amigos, o contigo mismo, ¿te sueltas a disfrutar lo conseguido en esa extraordinaria carrera? ¿Qué dices, qué piensas, qué sientes sobre eso?

MARONNA: Pepe, gracias por los elogios, pero te aseguro que estás exagerando. Siempre tuve compañeros talentosos, de los que aprendí y sigo aprendiendo. Creo que soy medido y que tomo nuestra carrera con naturalidad. Tengo más vocación de espectador que de actor, y más aptitudes de oyente que de comunicador, pero tuve la suerte de integrar un grupo que necesita que cada integrante desarrolle todas sus potencialidades, lo que me llevó a aprender a actuar, a escribir letras de canciones, a tocar una gran variedad de instrumentos, a coordinar los estenos y hasta bailar un rap. Como dijo Blades, “la vida te da sorpresas”. En mi caso fueron sorpresas hermosas.

PP: He leído varios libros tuyos. Te considero una máquina de hacer chistes, de hacer juegos de palabras, asociaciones de ideas, situaciones absurdas, etcétera. Es increíble. Me encanta leerte, me río mucho y te felicito. Por eso me interesa abordar en este vis a vis cómo llegaste a la literatura. ¿El mecanismo en ti para crear humor literario es el mismo que para el teatro o la música?

MARONNA: Los libros que escribí con Daniel Samper Pizano fueron ocasiones para divertirnos entre amigos, igual que la novela Copyright, que nació a partir de mi amistad con Luis Pescetti. Aprendí mucho de estos amigos generosos. Todos esos libros fueron escritos a distancia, después de algunas reuniones preliminares destinadas a definir cómo serían, ya que Samper vive entre España y Colombia, y Luis vivía en ese momento en México.

El trabajo en Les Luthiers es diferente al de escribir un libro porque se trata de buscar algo íntimamente relacionado con la música: la parodia de un género, una escena que justifique un fondo musical, una situación teatral que dé paso a una canción, cómo aprovechar un nuevo instrumento, etc.

PP: ¿Qué te gustaría hacer dentro del humor que no hayas hecho ya? Me refiero a crear en una modalidad artística que aún no hayas incursionado, como otro género literario, humor gráfico, protagonizar una película o concebirla toda, o crear humor infantil, etcétera.

MARONNA: Como fotógrafo aficionado, alguna vez me gustaría hacer una muestra de mis fotos humorísticas, diferentes de las que saqué a mis compañeros de Les Luthiers y que ya fueron publicadas.

Mencionás el cine y me recordás que Les Luthiers estuvo a punto de hacer una película para la que, con la colaboración de Fontanarrosa, trabajamos muchas semanas inventando escenas. Al fin renunciamos al proyecto, en parte porque no estábamos seguros de que el grupo pudiera ser tan eficaz en pantalla como en escena. Y porque algunas escenas eran tan ambiciosas que habrían requerido miles de extras e innumerables cambios de decorados. Éramos jóvenes…

PP: Además de continuar con Les Luthiers, ¿tienes algún otro plan para el próximo año o los siguientes?

MARONNA: Para continuar con Les Luthiers necesitamos que la pandemia haya sido controlada y que el público pueda volver a los teatros. Ojalá que sea pronto. Mientras tanto, disfruto de la rara oportunidad de poder estar en casa con mi familia.

PP: Siempre termino estos diálocos de la siguiente manera: ¿hay alguna pregunta que te hubiera gustado que te hiciera y no te hice? Si es así, ¿cuál? ¿Puedes responderla ahora?

MARONNA: Mejor dejémosla para la próxima entrevista, así no aburrimos a los lectores.

PP: Bueno, Jorge, demás está decir que estoy muy agradecido por tu tiempo y dedicación. Es un honor, repito, compartir contigo. Te deseo lo mejor del mundo, que sigas cosechando éxitos y con salud, así que cuídate, por favor, sobre todo en estos días tan feos. ¡Saludos!

MARONNA: Igualmente, Pepe. ¡Un abrazo!

 

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Interview with Jorge Maronna

By Pepe Pelayo

 

Les Luthiers works with reality, not with current events

Without a doubt, Jorge Maronna is and will be one of the greatest figures of Latin American humor and, of course, also worldwide and of all time. I have the honor and pleasure of “dialocating” with him. Founder and still member of the legendary Argentine group Les Luthiers. He is a composer, instrumentalist and comedian. But, without a doubt, the above says less than it really is. Therefore, to begin our “dialogue”, I will ask you the following:

PP: Jorge, please tell us who you are professionally? Assuming something almost impossible: that a humornaut from our site humorsapiens.com did not know you.

MARONNA: Dear comedian who doesn't know me: Pepe asks me to tell you that I am a composer and guitarist, classically trained in both cases; that I am one of the founders of Les Luthiers; I am a composer of “serious” music, and also co-author of a parody series for Colombian television and several humorous books.

PP: Jorge, I am going to divide this conversation into three parts. One, to theorize about humor, because many colleagues will be interested in knowing the opinion of one of their great idols. Two, a very brief part aimed at talking about topics around Les Luthiers. And a third dedicated to you on a personal level, although without leaving the professional side, of course. So I start by asking you, what does the term “intelligent humor” mean to you?

MARONNA: Maybe it's the one who doesn't fall into the crude, the obvious, the vulgar. Just as entertainment is not always just about passing the time, humor does not necessarily mean giving up intelligence.

Regarding the humor of Les Luthiers, our beloved Marcos Mundstock said in an interview that he preferred to talk about “witty humor.” But I must clarify that in our group it was never customary to theorize about humor; Our work is generally more empirical than theoretical.

PP: A fashionable topic: the limits of humor. Many sectors of society these days try to censor it, and making humor “politically correct” has become a great pressure for the creator. Many then accept that these sectors are the ones that impose the limits. A large number of comedians declare that the limits are set by the creator himself. And others affirm that there can be no limits. What is your point of view on this?

MARONNA: By choice of style, the field of action for Les Luthiers was, from the beginning, that of white, familiar humor, which could sometimes veer a little to gray and very rarely to black, as in Life is Beautiful. At the end of the '90s we received messages from some people who complained about our satires to the Church, in particular Daniel and the Lord, where a senile Jehovah was depicted. And later we saw social changes flourish through which certain works that were previously funny stopped being funny and became offensive. One of them was the Intimidating Serenade, shouted by an irascible suitor at the foot of his beloved's balcony; It was a criticism of violent people and as such it was received in Argentina, but when we performed it in Spain we discovered that a good part of the audience was not amused by that energetic character and took that scene as an apology for gender violence. We finally removed that piece from our repertoire. Currently, out of caution, we remove a few suspected misogynistic or homophobic jokes from our shows. Corollary: everyone manages their limits, and Les Luthiers never enjoyed making irritating jokes.

PP: We know that historically comedians have been treated, in general, as second-class artists and that comedy (and humor in general) is a minor genre. Have you reflected on that? What is the reason for this phenomenon in your opinion?

MARONNA: I don't know, and I wonder if something similar happened in ancient Greece. Were the works of Aristophanes and Plautus considered inferior to those of Aeschylus, Soflocles and Euripides? Since I do not know the cause of this undervaluation, I consult Peter L. Berger, who says that:

“There is a widely accepted idea that the serious and the comic are mutually exclusive. It is not possible to pray and joke at the same time. It would be frivolous to make jokes during a religious ceremony or funeral. Conventions seem to exclude the comic from any truly serious situation. This has led many to think that the comic is a superficial or marginal aspect of human life.”

Your comment about the funeral reminded me of the ending of the Italian film The New Monsters, which depicts the burial of an old comic actor. There, Alberto Sordi improvises a speech recalling the deceased's funny phrases, which make the members of the procession laugh out loud as they accompany the coffin.

PP: Let's now start talking about Les Luthiers. Look, I have witnessed many comedians and commentators these days who claim with too much confidence that today's audience only laughs at acidic, "combatant", aggressive humor, etc. (and I add that it is often vulgar, according to what I have seen) and they add that “white” humor is already old, obsolete, demodé. When I have had to debate the issue, I always give the example of your group, which is supposed to do this “white” humor and people continue to burst into theaters and cry with laughter with you, which obviously proves that you are wrong. I say “supposedly”, because it depends on the concept of white humor that is used, since you also do satire and criticize bad politicians, the church, etc., but in a general, universal way, not to anyone specifically like they are used to and what's more, they do it in an elegant, ingenious way and with great artistic elaboration, without ceasing to be profound. In short, it is a fact that all types of humor exist and none should be discriminated against. Can you theorize a little about this topic?

MARONNA: As for the type of humor one chooses, it is useless to fight over deciding which is best. Our audience enjoys our white humor, although it is generally critical. On the other hand, Les Luthiers works with reality, not with current events. This is a rich source of topics for the comedian, but we have avoided it since our beginnings in favor of a more universal and timeless humor.

The other condition you talk about is the quality of production, obviously very important. We try to monitor it permanently, at the time of writing, in rehearsals and at all performances. Our shows are polished at each performance: the day after the premiere, what is left is cut with an axe, and later it is polished with a file and over several years.

PP: This is to please the most fans of Les Luthiers. I imagine that it is not easy to choose among one's own works which is the best, or the favorite. However, it is a topic that is of great interest to followers, without a doubt. For this reason, I do not put you under the obligation to tell me which Les Luthiers show is your favorite. But can you select around eight numbers from all the shows, which are the ones that have made you most proud and satisfied, to form your ideal show?

MARONNA: Each of us has different types of pride and satisfaction:

1- Pride in the work that one wrote oneself.

2- The satisfaction that comes from representing a piece, whether you are the author or not.

3- Pride in the work that one did not write but that is magnificent, even if one does not act in it.

This is my list, based on the selfish satisfaction I get from executing them. I don't think that together they can make an ideal show, because other ingredients would be needed to do so.

Pepper Clemens.

Rhapsody in balls.

The teenagers nowadays.

Forgive her.

Who killed Tom McCoffee.

Whoever knew Mary would love Mary.

Bucolic passion.

Bolero of jealousy.

The king in love.

PP: It is assumed that it is always difficult for an artist to carry out a bureaucratic and/or managerial activity. In your case, what has it been like for you to be in charge of the organization and direction of the Les Luthiers rehearsals? Do you remember any anecdote worth telling (nice or not) that you have starred in or witnessed related to that function?

MARONNA: At a certain point I was chosen to be in charge of communication between the Luthiers and the sound technicians, a task that at that time was not easy. Later I also started organizing rehearsals and premieres. I usually make a schedule that ends on the distant day of the premiere, and from that day back I determine what will be done each week. It is quite easy to organize the work of a team of professional artists and experienced technicians: everything works smoothly. Ordering my colleagues' tasks is a luxury, although the responsibility of arriving at the premiere on schedule and in good condition also weighs.

The preparation of each new piece takes us many months. Rehearsals usually begin with a reading of the dialogues, then the music, and later it is decided how to stage it. Then all the works of the show will be joined together.

We usually premiere in the city of Rosario, quite far from the critics of Buenos Aires, and we do it with a show that is overtime, a half hour longer than normal. The next morning we met to watch the filming of the premiere and decide which pieces we will discard. That's the part about the ax blows: half an hour of the show disappears there.

The anecdote: in 2014, Daniel Barenboim invited us to participate in a concert he would give in Buenos Aires. One of the works that we had to execute was The Carnival of the Animals, by Camille Saint-Saëns. To prepare it we rehearsed for several months, without possible contact with the very busy Maestro. The day before the concert we rehearsed at the Teatro Colón, tremendously nervous, because until that moment we had never been able to get his opinion on our version of Saint-Saëns with informal instruments, which we had meticulously prepared for months without knowing if he would like it or if it would seem too much. impertinent. Suddenly the door to the room opened loudly and the Master appeared shouting “No, no! That's bad, very bad! Everything is wrong! It is awful!". We were paralyzed by terror. Until Barenboim added, laughing like a boy, “It was a joke!” He almost managed to heart attack five Luthiers.

PP: And now I would like to address the more personal aspect that I mentioned at the beginning. Jorge, I know that many say that you are the shy one from Les Luthiers. Could be. However, I think you are also the most complete comedian of all: you write humorous books, you write humorous scripts (you have even written scripts for humorous television series), you compose comic themes (sung and instrumental), you sing with funny intentions and you even dance very funny. (I remember “Young people today”). And you do everything with a very high level of humorous quality. But in addition, you play the entire range of string instruments, plus other aerophone and percussion instruments, and you compose “serious” songs, also of excellence. You are an “all-rounder” in humor, but a great one. And if that were not enough, you have obtained such important Awards and Distinctions for your work that they are impressive. How do you control the ego? I already know that someone with common sense is not going to show what it feels like to realize their triumphs. I say this, because it can go beyond shyness and as a follower of yours I have seen that you are always very measured and controlled. But in the privacy of your home, or with your best friends, or with yourself, do you let yourself go and enjoy what you have achieved in that extraordinary career? What do you say, what do you think, what do you feel about that?

MARONNA: Pepe, thanks for the praise, but I assure you that you are exaggerating. I always had talented colleagues, from whom I learned and continue to learn. I think I am measured and that I take our career naturally. I have more of a vocation as a spectator than as an actor, and more as a listener than as a communicator, but I was lucky enough to be part of a group that needs each member to develop all their potential, which led me to learn to act, to write song lyrics. , to play a wide variety of instruments, to coordinate the stenos and even dance a rap. As Blades said, “life gives you surprises.” In my case they were beautiful surprises.

PP: I have read several of your books. I consider you a machine for making jokes, making word games, associations of ideas, absurd situations, etc. Is incredible. I love reading you, I laugh a lot and I congratulate you. That's why I'm interested in talking about how you came to literature. Is the mechanism in you to create literary humor the same as for theater or music?

MARONNA: The books I wrote with Daniel Samper Pizano were occasions to have fun with friends, just like the novel Copyright, which was born from my friendship with Luis Pescetti. I learned a lot from these generous friends. All of these books were written remotely, after some preliminary meetings aimed at defining what they would be like, since Samper lives between Spain and Colombia, and Luis lived at that time in Mexico.

The work in Les Luthiers is different from writing a book because it is about looking for something closely related to music: the parody of a genre, a scene that justifies a musical background, a theatrical situation that gives way to a song, how to take advantage of a new instrument, etc.

PP: What would you like to do within humor that you haven't already done? I am referring to creating in an artistic modality that you have not yet ventured into, such as another literary genre, graphic humor, starring in a film or conceiving it all, or creating children's humor, etc.

MARONNA: As an amateur photographer, I would sometimes like to make a sample of my humorous photos, different from the ones I took of my colleagues at Les Luthiers and which have already been published.

You mention cinema and you remind me that Les Luthiers was about to make a film for which, with the collaboration of Fontanarrosa, we worked for many weeks inventing scenes. We ultimately gave up on the project, partly because we weren't sure the group could be as effective on screen as it was on stage. And because some scenes were so ambitious that they would have required thousands of extras and countless set changes. We were young…

PP: Besides continuing with Les Luthiers, do you have any other plans for next year or the following years?

MARONNA: To continue with Les Luthiers we need the pandemic to have been controlled and for the public to be able to return to the theaters. I hope it's soon. In the meantime, I'm enjoying the rare opportunity to be home with my family.

PP: I always end these dialogues in the following way: is there a question that you would have liked me to ask you but I didn't? If so, which one? Can you answer it now?

MARONNA: Let's leave it for the next interview, so we don't bore the readers.

PP: Well, Jorge, needless to say, I am very grateful for your time and dedication. It is an honor, I repeat, to share with you. I wish you the best in the world, that you continue to be successful and healthy, so please take care of yourself, especially in these ugly days. Greetings!

MARONNA: Likewise, Pepe. A hug!

 

(This text has been translated into English by Google Translate)