Clasificaciones del humor

¿Cuál es el humor blanco?

Con este término suele aludirse, de manera intuitiva y aproximativa, al humor que —no importa cuál sea su tema— se percibe “limpio” de referencias al sexo, de burla o ataque contra alguien o algo, de cualquier tipo de virulencia o acidez, de cualquier intención que no sea la de hacer reír sanamente, “inocentemente”, por lo que no puede ofender ni a niños ni a abuelitas.

Como es obvio, es este un concepto más bien vago, de límites imprecisos, e implica una idea de “pureza” que siempre es discutible, pues cabe preguntarse si en el humor no hay siempre, en algún sentido, un cierto matiz de burla o irreverencia.

¿Cuál es el humor negro?

Si existe un “humor blanco”, debe existir —por afán de polaridad— un “humor negro”. Pero este concepto es más preciso. La negrura aquí, se supone, es de conciencia, ya que se juega con una aparente insensibilidad del humor y del humorista, pues se trata de reírse de lo que normalmente causaría lástima, ternura o compasión. Implica por tanto una crueldad que, aplicada a ciertos casos reales, puede desembocar en el escarnio y el sarcasmo. Pero no hay que confundir humor negro con humor dañino. El humor negro es del todo válido para aprender a reír de cualquier cosa, para desdramatizar la vida, e incluso —si se emplea en un marco de relaciones positivas— puede ser sanador. Pero es muy sintomático el hecho de que, por lo común, las personas aquejadas de una excesiva gravedad ante la vida rechazan visceralmente el humor negro, incapaces de tomar distancia emocional con lo que no es realmente una crueldad, sino un humor que juega a ser cruel.

El carácter desdramatizador del humor negro puede tener un acento estético, y en este sentido vale la pena citar a André Breton (Antología del humor negro): “(El humor negro) es el enemigo mortal del sentimentalismo con aire perpetuamente acorralado —el eterno sentimentalismo de fondo azul— y de una cierta fantasía de corto vuelo, que se toma demasiado a menudo por poesía”.

¿Cuál es el humor absurdo?

El humor absurdo es el que juega con palabras, conceptos, situaciones, hechos o actitudes, de algún modo que rompe la lógica, que sorprende y desconcierta con algo que no corresponde al pensamiento o al proceder lógico y normal. Suele ser ingenioso, y exige cierto entrenamiento para captarlo.

¿Cuál es el humor infantil?

El humor infantil —es decir para niños— no es, como piensan muchos, el que trata de niños o hace referencia a los típicos temas infantiles (animales, cuentos de hadas, juegos, etc.). El humor infantil surge de las tradiciones orales —o se inspira en ellas—, y tiene un fuerte sentido lúdico: adivinanzas, trabalenguas, versos que juegan con el ritmo y la rima, historias salpicadas de exageraciones, contrastes e incluso absurdos (con frecuencia sobre temas “de miedo”), chistes introducidos por fórmulas fijas —fácilmente memorizables y recreables—, etc. En principio todos los temas son posibles en el humor infantil, excepto, desde luego, los que hacen referencias al sexo, lo erótico, o a situaciones o hechos de adultos que el niño no puede comprender. En general, el humor —como la literatura— para niños se caracteriza por el predominio del lenguaje y las imágenes concretas (el pensamiento abstracto va desarrollándose más lentamente). Entre los chistes de fórmulas fijas se encuentran los “tan, tan”, los “sube el telón”, los “en qué se parece”, los “qué le dijo”, los “colmos”, etc.

¿Cuál es el humor contingente?

El humor contingente es el que surge a partir del contexto determinado por los medios de difusión. Suele ser de tema político o social, basado con frecuencia en anécdotas, situaciones, hechos o dichos difundidos por la prensa. Efímero por naturaleza, es flor de un día que no puede durar en un repertorio por su rápida pérdida de vigencia. Es por tanto más o menos improvisado, y por ello no suele ser muy elaborado ni ingenioso. Pero tiene, en cambio, la virtud de servir como palestra más o menos crítica de la actualidad. Por lo común es también humor local, aunque no necesariamente. El doble carácter de contingente y local limita su comprensión y eficacia al momento y el lugar en que se produce; en ese contexto tiene bastante asegurado su éxito, pero fuera de él no funciona.

¿Cuál es el humor local?

El humor local, como indica el término, está ligado —y limitado— a un determinado contexto espacial y sociocultural. Esos límites pueden ser tan amplios o reducidos como los de un país, un villorrio, o incluso un colectivo de trabajo, de estudio, un grupo de amigos, una familia, etc. El material humorístico surge de anécdotas, situaciones, hechos o dichos que han tenido lugar en ese contexto, y no tendría sentido fuera de él. Exige pues una complicidad específica, que es la de quienes saben a qué se hace referencia con ese humor. Tiene por tanto, dentro de sus límites, una doble virtud como factor de cohesión: la que tiene siempre el humor, y la de esa particular complicidad.

¿Cuál es el humor universal?

El humor universal sería lo opuesto del humor local y contingente, es decir un humor sin límites ni barreras para ser comprendido y disfrutado en los más diversos contextos y momentos, un humor “exportable” y de eficacia permanente. A menudo se identifica con el humor blanco, y está claro que ambos proporcionan los repertorios más duraderos y de más amplio público. Pero el humor negro y el humor absurdo pueden ser también universales, e incluso, a veces, una expresión de humor que en cierto momento es contingente, trasciende ese momento y sobrevive como humor universal. No está de más citar aquí a Noel Clarasó (Iconografía del chiste): “El chiste más humano es el que hace reír en todas partes y en cualquier época”.

 

Aramís Quintero

Pepe Pelayo