Juan Ignacio González del Castillo

Cádiz, 1763 - Cádiz, 1800.
humorista escénico español.

 

Fue un comediógrafo, considerado junto al madrileño Ramón de la Cruz el autor más representativo del género sainetesco en el siglo XVIII.

Escribió cuarenta y cuatro sainetes publicados tras su muerte en 1812. y luego en cuatro volúmenes en 1845. También escribió varias comedias interesantes, como “La orgullosa enamorada”, “Una pasión imprudente ocasiona muchos daños” y “La madre hipócrita”. Probó la zarzuela con “La venganza frustrada”.

Llevó el majismo andaluz y andalucista, ya existente en la literatura de cordel y el folclore, a los tablados, por lo que cabe considerarlo un adelantado del costumbrismo romántico. Sin embargo, domina en él la crítica social más despiadada. No se trata, pues, de un costumbrismo inmovilista, sino cargado de crítica ilustrada e incipientemente liberal, que utiliza un lenguaje preñado de ironías, hipérboles, comparaciones, metonimias y metáforas degradatorias, disyunciones entre texto, tonos, gestos y movimientos de los actores, y uso de prevaricaciones idiomáticas por parte de los payos. No falta la música y abundan los bailes y canciones. Se cantan coplillas como tiranas, tonadas, tonadillas, seguidillas y romances de ciego.

Su teatro puede clasificarse en:

* Sainetes burlescos de tipos tradicionales rurales (alcalde, hidalgo rural o payo) no marcados por la dualidad como el avaro o el tutor, el vejete y el figurón, el letrado y el soldado fanfarrón. “El aprendiz de torero”, “Los jugadores”, “El chasco del mantón”, “El soldado Tragabalas”.

* Sainetes cómicos, como “Los palos deseados” y “El recibo del paje”.

* Sainetes descriptivos de ambiente rural, de ambiente popular urbano o de ambiente teatral. “Los naturales opuestos”, “El baile desgraciado”, “La casa de vecindad”, “Los cómicos de la legua”.

* Sainetes satíricos de costumbres de ambiente urbano, de costumbres populares urbanas, de las clases altas. Por ejemplo “El café de Cádiz”, “La boda del Mundo Nuevo”, “Los caballeros desairados”, “El cortejo sustituto”.

* Sainetes polémicos, como “Los literatos” y “El médico poeta”.