Curiosidades

Risa en simios y humanos

Los chimpancés y otros grandes simios, como los orangutanes y los gorilas, pueden reírse, aunque el sonido que emiten es diferente del que producen los seres humanos. La risa de un chimpancé suena como un jadeo, y, al animarse, se vuelve un sonido más gutural. Una diferencia fundamental entre la risa del chimpancé y la humana es que, en el chimpancé, el acto de balbuceo se encuentra evolutivamente aún bajo el control del proceso de la respiración.

Risa y hospitales

Durante la década de los 80s, en hospitales de Ottawa (Canadá), la risa como terapia fue utilizada en pacientes con cáncer y sida, cumpliendo una función psicológica, anestésica e inmunológica. Estudios científicos en pacientes con tumores indicaron que el buen estado de ánimo incrementó el conteo de células t, así como la generación de «células asesinas» naturales que combaten enfermedades.

Risa y dolor

En 1964, Normand Cousins, ejecutivo de Nueva York (E.U.), fue diagnosticado con espondilitis ​anquilosante, una especie de artritis espinal sumamente ​dolorosa que lo dejó lisiado. Por si fuera poco, los médicos no conocían la cura para esta enfermedad y Cousins cayó en un estado de depresión lo que hacía que su dolor se hiciera más intenso. Ante ello, los médicos le aconsejaron probar reírse; así pidió varias ​películas de Stan Laurel y Oliver Hardy «El gordo y el flaco» y de los Hermanos Marx.

La risa y la estomatología

En 1844, Horacio Wells, un dentista de Boston (E.U.), descubrió las propiedades anestésicas del óxido nitroso ("gas de la risa" o "gas hilarante"). Pero sería otro dentista de la misma ciudad, William Morton, quien dos años después se llevaría la gloria efectuando la primera cirugía indolora con óxido nitroso frente a un grupo de connotados médicos.

Risa y demencia

El médico inglés William Battie propuso por primera vez el tratamiento de la risa en los enfermos mentales durante el reinado de Jorge III (1760-1820): «se ha ​dicho que tuvo un paciente con anginas que amenazaban con ahogarle. Battie había intentado ​todos los remedios y tuvo que recurrir a las locuras; se colocó mal la peluca, deformó su rostro e interpretó una locura tan deliciosa que su paciente, tras mirarle rompió a reír de tal modo que se abrió el impóstumo y salvó al paciente de una muerte inminente».

Risa y bebé

En la Antigua Grecia, Aristóteles sostenía que el bebé no es persona hasta que ríe; hasta que eso ocurra, el recién nacido es un ser no muy distinto a cualquier otro cachorro mamífero.

Pigmeos

Un reconocido antropólogo que estudiaba a los pigmeos se impresionó por el modo en que caían al suelo, cuando eran presas de un ataque de risa sana.