¿Por qué reír se siente tan bien?

En una investigación finlandesa publicada en 2017, se encontró que la risa genuina es capaz de liberar opioides endógenos -encefalinas y/o endorfinas, neurotransmisores involucrados en la reducción de la sensación de dolor e incrementar el bienestar, en regiones cerebrales involucradas en el procesamiento de recompensas y la excitación -el núcleo caudado y el tálamo-, así como la corteza insular, involucrados en el procesamiento del dolor, así como la interocepción, encargada de informar si hay algún cambio en el equilibrio corporal.

El estudio concluye que la liberación de estos opioides endógenos podrían ser la base neurobiológica de la propiedad analgésica de la risa, así como su contribución en la vinculación social.

La risa también puede ser un indicador de patologías del cerebro. Por lo general las personas que padecen enfermedades como la depresión, la ansiedad social, enfermedades de Parkinson, muestran una evidente disminución del humor.

Ante el estrés, la risa puede ser un poderoso aliado para promover no solo nuestro bienestar, sino el de quienes nos rodean, reforzando los vínculos sociales.