El humor en la literatura infantil. El libro-álbum

Pepe Pelayo (Creador y estudioso de la teoría y la aplicación del humor / cubano-chileno)
Copyright © Pepe Pelayo. Publicado en Humor Sapiens con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.

A los niños menores de seis años, es bueno estimularlos a conocer su entorno, de lo lejano, lo imaginario, a través de cuentos ilustrados, historietas fantásticas, leídas en voz alta.

Consumir los libros con historias muy breves, de poco texto -o ninguno a veces- y abundantes ilustraciones siempre, es fundamental para que los niños vayan decodificando la vida.

Dentro de ese tipo de libros está la historia ilustrada, donde el dibujante recrea lo descrito por el autor. Pero hay otro donde el autor relata la historia y el ilustrador cuenta paralelamente la misma historia a través de imágenes, y ambas narraciones se complementan. Por ello y por otras razones más, a esta variante se le llama libro-álbum. Este joven género hace un buen aporte a la motivación lectora, pero sólo si después se va guiando al lector hacia los libros de literatura infantil, porque el álbum ilustrado no es literatura. Como tampoco lo es la historieta. Ambos son libros para niños. Sin embargo, todas esas manifestaciones artísticas son buenos apoyos para después conseguir el hábito lector. Y en nuestro caso a través del humor, por supuesto.

Tanto en el libro ilustrado y en el libro-álbum para esas edades me gusta incursionar. Mi hijo Alex es un talentoso dibujante (suena medio pedante que lo diga yo, pero es la pura verdad) que ilustra todos mis libros. Pero al tener similar sentido del humor y parecido gusto estético, decidimos hacer un dúo que firmamos como Pelayos, para crear sólo libro-álbum y obras de humor gráfico. Siempre funcionamos así: uno llega con una idea y ambos “la cocinamos” bien, acto seguido desarrollamos la historia, y durante la realización él “se mete” en mi campo y yo en el de él. Nuestro primer libro fue El cuento de la Ñ, publicado por la Editorial Sudamericana Argentina. Después, la Editorial Alfaguara Chile nos ha publicado Ni un pelo de tonto, Trinos de coloresLucía Moñitos y Sipo y Nopo, un cuento de luna.

A partir de nuestra experiencia, debo decir que el humor en este género lo encontrará, fundamentalmente, en lo simpático de la historia; en lo chistoso de los textos y en la gracia de las ilustraciones (diseño de personajes y lugares, situaciones, expresiones, etcétera).

A continuación, un ejemplo extraído del libro Ni un pelo de tonto, de la Editorial Alfaguara.

a) De la historia: Un Rey vanidoso, se esconde en su pieza durante meses y cuando sale todos ven la razón; se había dejado crecer el pelo hasta la rodilla. Le gustó tanto aquello que continúo y el pelo llegó a medirle casi una cuadra de largo. Era muy complicado lavarlo y peinarlo. De repente dos piojos llegaron al Reino y se reprodujeron en esa enorme cabellera. Y nacieron tantos que todo el pueblo, los soldados y la Corte se llenaron de piojos. Entonces presionaron al Rey para que tomara una decisión ante tal desastre y éste, al fin, se dejó cortar el pelo. Ahí se descubrió que era pelado, con solo unos pocos pelos que le salían de encima de la oreja, los cuales se dejó crecer para taparse la calva.

b) De los textos: En el libro usamos todas las frases, refranes, etcétera, donde apareciera la palabra “pelo” o un sinónimo. Ejemplos: “ni un pelo de tonto”, “no tengo pelos en la lengua”, “soy un hombre de pelo en pecho”, “estoy hasta el último pelo”, etcétera.

c) De las situaciones: “Para peinar la melena de tantos metros de largo, se usaban arados con bueyes y grandes peinetas tiradas por caballos”.

d) De las ilustraciones: Está el ejemplo del dibujo donde aparecen varias mujeres y hombres de la Corte (una de ellas con su perrito poddle en sus brazos), mirando “a cámara”, en el momento en que el Rey lloraba de vergüenza al quedar en descubierto, y en la otra ilustración aparecen los mismos personajes, en igual posición, pero ahora todos -mujeres, hombres y hasta el perrito poddle-, están con las cabezas afeitadas por solidaridad, demostrándole al Rey que tener o no pelos no es importante en la vida. Las expresiones de los personajes en “el antes y el después” son muy cómicas.

 

Finalmente, sólo queda señalar que para los niños que no saben leer es muy importante el cómo se lee en voz alta estas historias, sobre todo por el humor que se necesita en la entonación, expresiones, movimientos y gestos apoyando la lectura.