La importancia de impartir clases con humor

En las aulas de clase el humor se puede usar como herramienta didáctica para derribar barreras, reducir el agotamiento y el estrés, e incluso para crear relaciones de solidaridad y empatía entre el estudiante y el profesor.

Así lo explica Jhon Jairo Tafur, docente del Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien analizó el efecto del humor​ sobre la motivación de los estudiantes de grado décimo en el desarrollo de sus actividades de aprendizaje; la experiencia se hizo en un colegio en Bogotá.

El investigador Tafur asistió a varias clases de física, matemáticas, español y sociales, y luego les realizó a los estudiantes una entrevista semiestructurada para indagar sobre cómo se sentían cuándo el profesor utilizaba los diferentes tipos de humor.

Se encontró que aquel que se hace sobre el profesor es el que tiene mayor impacto, y el que se considera menos peligroso. Desde la perspectiva del uso didáctico, los estudiantes manifestaron que gracias a este pudieron derribar barreras.

“Cuando el profesor hace algún chiste el estudiante se relaja, abre su mente y empieza a entender que la materia no es el problema, sino, tal vez, la metodología de enseñanza”, agrega el docente Tafur.

Además ayuda a reducir el agotamiento y el estrés, evita la monotonía, llama la atención de los estudiantes distraídos o indisciplinados, e ilustrar un tema. Los estudiantes reconocieron la presencia del humor en las aulas; de hecho, del total de jóvenes encuestados, el 93 % afirma que sus profesores lo usan de diferentes formas.

El trabajo de investigación –realizado en el marco de la Maestría en Educación de la U.N.– recibió distinción meritoria gracias a la dirección de la profesora Gloria Amparo Acero y el apoyo de la profesora Rita Flórez, del Departamento de Comunicación Humana de la U.N., para dar a entender la importancia y la profundidad del tema.