Investigaciones científicas sobre el humor

Les mostramos aquí la síntesis de los resultados de variados estudios y experimentos realizados por especialistas del mundo entrero sobre la Risa y el Humor.

Hemos recopilado ya 75 investigaciones. Le agradeceríamos –si conoce alguna otra-, que nos la envíe para enriquecer el listado. Aseguramos darle el crédito, si así lo desea.

Alcohol y risa

Bien es sabido en la cultura popular que las personas ebrias suelen reírse mucho. No obstante, se realizó un experimento científico para comprobarlo. Psicólogos británicos de la Universidad de Hull les dijeron a 48 voluntarios que se tomasen una bebida alcohólica o una gaseosa, a partes iguales, para posteriormente ver una película cómica. En los resultados se apreció que los que tomaron la bebida alcohólica rieron más que los otros.

Ubicación anatómica del sentido del humor

Según científicos de la Universidad de California, el sentido del humor está en la circunvolución frontal superior izquierda del cerebro, en el área motora.

El estudio se le realizó al cerebro de una adolescente de 16 años, mientras hacía diferentes tareas. Si la estimulación era suave, la chica sonreía, si aumentaba, estallaba en risas. Ella lo atribuyó a la foto de un caballo, a un párrafo que estaba leyendo, o a la presencia de los investigadores.

En esta zona también reside la creatividad y la capacidad para pensar en el futuro y la moral.

Los diez chistes más antiguos de la historia

Chistes más antiguos de la historia

La Universidad de Wolverhampton encargó a un grupo de académicos británicos que encontraran los diez chistes más antiguos de la historia.

El estudio reveló que los chistes han variado en el transcurso de los años. Algunos han tomado el formato de pregunta y respuesta, mientras que otras son acertijos o proverbios ingeniosos.

Según Paul McDonald, profesor de la Faculdad de Humanidades y Ciencias sociales de la Universidad británica, todas comparten una disposición a abordar tabúes y un grado de rebeldía. Los "juegos de palabras modernos" y el "humor escatológico" ya figuraban en los chistes más arcaicos.

Humor y entorno

Investigación hecha por S.G. Brisland y otros científicos conductivistas (Laughter in the Basement. It´s a Funny Thing, Humor, Anthony J. Chapman, ed. New York: Pergamon Press. 1977)

En Gran Bretaña, en un edificio de la Universidad planearon y construyeron lo que denominaban “entorno humorístico”. Equiparon la zona con máquinas de diversión con las que los visitantes podían jugar, pusieron en marcha efectos sonoros decisivos y enseñaron tebeos y bromas impresas. Había ropas y máscaras para que la gente pudiera disfrazarse y pequeños juguetes que podían utilizar.

Clasificaciones del sentido del humor

Investigación hecha por Rod Martin, psicólogo canadiense de la Universidad de Ontario.

Durante un tiempo encuestó a un sinnúmero de personas con un cuestionario confeccionado por él. El resultado fue que clasificó a las personas según su sentido del humor en: Humor de crítica (gente con estilo agresivo, de pura crítica y burla, diciendo para defenderse “es solo broma”); Humor social (gente ideal para compartir se ríen de sí mismos al mismo nivel que de otros y dice: “nos divierten las mismas cosas”); Humor flagelante (gente que se convierte en el “payaso” al convertirse en el blanco de las bromas de los demás. Es una actitud autodestructiva); Humor vital (gente de espíritu único, se ríen de situaciones absurdas de cada día, aun cuando están solos. Es un humor de superación personal, porque es un prisma que permite enfrentar desafíos y eliminar la hostilidad y ansiedad).

Humor y amor

Investigación hecha por John Gottman, psicólogo estadounidense que ha estudiado la interacción de más de 660 parejas.

Observó que aquellos que se sentían más satisfechos con sus relaciones sentimentales tenían niveles más altos de humor y risas recíprocas durante las peleas, que los que experimentaban más infelicidad en su matrimonio. Según él, solo un 31% de las discusiones eran problemas solucionables, el resto, era difícil de resolver. Los hombres recurren al humor para calmar los ánimos.

Risas por sexos

Investigación hecha por Robert Provine, neurobiólogo de la Universidad de Maryland E.U.

En un trabajo de campo realizado sobre las conversaciones de 1200 personas, encontró que las mujeres ríen un 126 % más que los hombres, lo que sugiere que las mujer tienden a ser las que más se ríen, mientras los hombres tienden a ser los que más hacen reír. También estudió la sección de anuncios de contactos. Analizó 3745 de estos anuncios y encontró que las mujeres mencionaban la risa un 62% más que los varones y que, mientras ellas buscaban sentido del humor, ellos lo ofrecían.

Humor y fertilidad

Investigación hecha en el Centro Médico Assaf Harofeh en Tel Aviv.

186 mujeres de entre 25 y 40 años, que se estaban sometiendo a un proceso de fertilización en vitro. Tras la introducción de embriones en el útero, se instó a la mitad de ellas a quedarse tranquilas, en reposo; a la otra mitad se le ofreció un espectáculo de humor. Resultado: 35% de estas últimas quedó embarazada, mientras que solo lo hizo el 19% de las que no tuvieron ocasión de reír. La risa favorece la distención y la vasodilatación, dos aspectos importantes de cara a facilitar la fecundación. La risa propicia la fertilidad, asegura la investigación. Quizás esa sea la clave del por qué muchas mujeres afirman que la cualidad que más valoran en el hombre es que las hagan reír.

Humor y organismo humano

Investigación hecha por Lee Berk, estudioso de la Universidad de Loma Linda en E.U.

Para descubrir los efectos de la risa en el organismo, el equipo investigador seleccionó a un grupo de 14 personas sanas, las cuales fueron expuestas a un video de 20 minutos de duración a su elección entre programas humorísticos de TV. Al inicio y al final de esta sesión fueron medidos sus niveles de hormonas del estrés, presión arterial y colesterol en la sangre.

Humor y estrés

Investigación hecha por el doctor Lee S. Berk.

Este reconocido profesional publicó en el Clinical Research en 1989, un ensayo titulado: Eutress of Mirthful Laughter Modifies Natural Killer Cell Actuvity, donde cuenta los resultados de su experimento, consistente en observar que la “risa alborozada” puede atenuar algunas hormonas clásicas asociadas con el estrés y modificar la actividad natural de las células asesinas.

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