Investigaciones científicas sobre el humor

Les mostramos aquí la síntesis de los resultados de variados estudios y experimentos realizados por especialistas del mundo entrero sobre la Risa y el Humor.

Hemos recopilado ya 75 investigaciones. Le agradeceríamos –si conoce alguna otra-, que nos la envíe para enriquecer el listado. Aseguramos darle el crédito, si así lo desea.

A más risas, mayor calidad de pareja.

La investigadora Sophie Scott de la Universidad College de Londres, ve la risa como una "emoción social", algo que nos une y ayuda a que formemos lazos, independientemente de si algo es gracioso o no. Eso explicaría por qué las parejas se ríen continuamente de las gracias del otro, mientras los observadores exteriores permanecen indiferentes. "Alguien dirá: Tiene un gran sentido del humor, por eso me gusta". Pero lo que quiere decir realmente es: "Me gusta y se lo demuestro riéndome cuando estoy a su lado". De hecho la risa parece ser la principal forma de mantener relaciones.

Scott se basa en investigaciones que muestran cómo las parejas que se ríen juntas se liberan del estrés de una situación complicada más fácilmente y, en general, suelen estar juntos más tiempo. Otros estudios recientes reflejan que la gente que se ríe de los mismos videos graciosos en internet es más propensa a compartir información personal entre ellos.

Las mayor cantidad de risa no es por humor

La neurocientífica Sophie Scott, del University College de Londres, ha pasado los últimos años investigando por qué la risa es tan importante y, a la vez, un comportamiento muchas veces mal interpretado.

Un estudio realizado por Scott en Namibia le hizo darse cuenta de que la risa es uno de los "tics" vocales más valiosos. Investigaciones previas mostraron que todos podemos reconocer seis emociones universales, sin importar la cultura -miedo, ira, sorpresa, disgusto, pena y felicidad- basándonos en las expresiones faciales.

Scott se propuso averiguar si codificamos más información en nuestra voz que en nuestras expresiones. Así que le pidió a indígenas de Namibia y a ingleses que escuchasen grabaciones de distintas voces y que describiesen las emociones que reconocían, incluyendo las seis universales más alivio, triunfo y alegría.

La risa era la emoción más fácilmente reconocida en ambos grupos. "Inmediatamente se diferenciaba de las otras emociones", aseguró Scott. Y cuanto más investigaba, más se fascinaba por las complejidades de este comportamiento.

Por ejemplo, se dio cuenta de que la mayoría de las risas no tenían nada que ver con el humor. "La gente piensa que se está riendo de las bromas de los demás, pero en una conversación la persona que se ríe más es la que está hablando", dice Scott.

Humor europeo vs norteamericano

Scott Weems, doctor en neurociencia cognitiva por la UCLA, la prestigiosa universidad californiana con sede en Los Angeles, asegura en su ensayo de título "Ja", muchos datos científicamente comprobados.

Por ejemplo, a los europeos les gustan, en general, los chistes absurdos o surrealistas, mientras que los estadounidenses se ríen sobre todo con aquellos que incluyen insultos o "vagas amenazas". ¿Y cuáles son los mejores chistes?: "Los más cortos, sin palabras de más".

¿El hombre es el único animal que ríe?

Se dice que el hombre es el único animal que ríe, el homo ridens sería así la definición de lo humano mucho más específica que la de homo sapiens.

Pero según investigaciones del psicólogo Jaak Panksepp (Centro de Neurociencias de la Mente y el Comportamiento del Dpto. de Psicología de la Universidad de Northwestern), que divulgó la revista Science (Clarín, 2005) la risa apareció en el rostro del ser humano antes de que hablara (es lo que hacen los bebés humanos, por otro lado) y no es exclusiva de los hombres. Los circuitos neurológicos de la risa existen en las regiones más antiguas del cerebro. Había formas de risa y juegos en otros animales miles de años antes de que el ser humano apareciera con sus carcajadas y, tiempo después con su expresión oral.

Tal como también lo expone Bateson en sus Metálogos (1991) el juego y la alegría, acompañada de sonidos particulares para esa emoción que pueden equipararse a la risa, son propios de perros, ratas y chimpancés. 

(Diccionario crítico de términos del humor y breve enciclopedia de la cutura humorística argentina. Coordinadora. Ana Beatriz Flores. Universidad Nacional de Córdoba. 2014). 

Beneficios de las emociones positivas como el humor

Alive Isen (Universidad de Stanford), resumió un amplio cuerpo de investigaciones empíricas indicando que cuando las personas experimentan emociones positivas (incluyendo el placer que porduce el humor), en comparación con emociones neutrales o negativas, presentan mejoras en una gama de habilidades cognitivas y comportamientos socieles. Por ejemplo, muestran mayor flexibilidad cognitiva, lo cual les facilita una resolución de problemas más creativa; una organización e integración memorística más eficiente; una reflexión, planificación y discernimiento más eficaces, y altos niveles de responsabilidad social y comportamientos prosociales, como la ayuda y la generosidad.

Más sol, mejor humor

A pesar de que el cambio de horario elimina una hora de sueño, beneficia significativamente el estado de ánimo, el humor e, incluso, el sueño, según ha asegurado a Europa Press el coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental en la Sección Sueño de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Enric Zamorano.

Esto se debe a que a partir de ahora habrá más horas de sol, lo que provoca que el cuerpo segregue más melatonina y, por ende, el sueño sea de más calidad y se esté más animado durante el día. "Los ciudadanos de países mediterráneos donde hay más cantidad de luz tienen un mejor humor que los que viven en las regiones del norte donde hay más depresión", ha aseverado.

Por ello, el experto ha asegurado que lo que afecta al organismo es la cantidad de luz que recibe y no tanto que duerma una hora menos. En este sentido, ha comentado que la adaptación al nuevo horario suele ser "mínima" aunque ha reconocido que hay personas, como por ejemplo los mayores, que sí les puede costar adaptarse, aunque no más de dos días.

Escritura y buen humor

Plasmar tus ideas y sentimientos sobre un papel guarda beneficios incontables para la salud. Así lo afirman diversos psicólogos que se han dado a la tarea de desarrollar talleres de escritura creativa en Barcelona (España).

Aseguran que escribir ayuda e incrementa la memoria, controla los desórdenes del humor, alivia los síntomas de la depresión e incluso eleva los ánimos de los enfermos con cáncer. No se necesita ser escritor, intelectual o periodista. Los diarios personales, por ejemplo, son algo más que estampar anécdotas y pensamientos.

Para buscar pareja es mejor ser divertido que listo

Una investigación realizada por la Universidad de Zurich reveló que ser alegre y juguetón es más importante que el ser amable, inteligente o tener un buen sentido del humor para hombres y mujeres. Además, las personas juguetonas buscan parejas con sentido del humor, actitud relajada y alto grado de creatividad. Los investigadores describen a las personas juguetonas como aquellas que disfrutan las bromas, los juegos de palabras y la espontaneidad, toman las cosas a la ligera y tienen una actitud despreocupada.

Este estudio se basa en la investigación del antropólogo Garry Chick, de la Universidad Estatal de Pennsylvania, quien desarrolló la teoría de que la alegría en los adultos es un rasgo deseable en la elección de pareja debido a que para las mujeres este rasgo demuestra un bajo nivel de agresividad, y para los hombres significa vitalidad en el sexo débil. Con base en esta aseveración, René Proyer y Lisa Wagner del Departamento de Psicología de la Universidad de Zurich han demostrado esta caraterística también juega un papel importante en la elección de pareja en la cultura europea.

Emociones positivas y negativas

Un ejemplo de cómo puede influir las emociones positivas sobre la persona, viene expuesta en una editorial de la revista Mayo Clinic Proceedings. El trabajo firmado por Maruta, Colligan, Malinchoc y Offord (2000), autores que tras examinar las historias médicas de 839 individuos en las que se incluían test de personalidad, trazan la hipótesis de que afrontar la vida con optimismo permite alcanzar mayor longevidad.

En cosquillas, alegría y burla, la risa es ditinta

Una nueva investigación descubrió que los diferentes tipos de risas hacen que nuestro cerebro reaccione de diferente manera.

Los científicos de la Universidad de Tubingen, Alemania, que investigan la percepción de la risa, encontraron las partes de nuestro cerebro sensibles a las reacciones de una risa de alegría o de burla, así lo publica The Daily Mail.

Sin embargo, las regiones de nuestro cerebro que son más sensibles a registrar los sonidos más complejos, reaccionan más a la risa del "cosquilleo".

El reírse de alguien y el reírse con alguien conlleva diferentes consecuencias sociales, aseguró el líder del estudio, el Dr. Dirk Wildgruber. Su investigación confirma que el cerebro es capaz de reconocer la diferencia entre los tipos de risas.

Páginas

Índice de Investigaciones