Alfonso Figueras

Barcelona, 1922 - ibídem, 2009.
Humorista gráfico español.

Alfons Figueras i Fontanals, también conocido como Alfonso (su mismo nombre, pero en castellano), fue un historietista​ adscrito a la segunda generación o generación del 57 de la Escuela Bruguera.

Entre 1946 y 1947 publicó varias series de historieta de dibujo realista, pero enseguida abandonó definitivamente ese estilo para centrarse en la historieta humorística.

Entre 1948 y 1956 Figueras realizó medio centenar de series diferentes para semanarios humorísticos, entre las que destacan:

Napulión (revista KKO, 1948)

Pistolini Lupo (revista Historietas, 1949)

Gummo (revista Chicos, 1949)

Tonty (revista Búfalo, 1950)

Rubin Ruud (revista Cubilete, 1950)

Loony (revistas Nicolás, 1951, y Paseo Infantil, 1956)4​

Simplicio (revista Aventurero, 1952)

¡Qué guerra! (revista Nicolás, 1952)

Pipo y Teka (revista Yumbo, 1956)

Trabajando para las revistas de Bruguera en una segunda etapa, creó algunos de sus personajes más conocidos, como:

El "Chipirón" y su tripulación (revista Tele Color, 1967)

Aspirino y Colodión (1967)

Harry Cawallo (1968)

Topolino, el último héroe (1968)

Cine Locuras (1969)

Don Terrible Buñuelos (1975)

Figueras compatibilizó estos trabajos con la realización de tiras de prensa, como Don Plácido (1970), para La Vanguardia, o El Bon Jan (1976) y Mr. Hyde (1987), para Avui. También escribió artículos y reseñas para diferentes medios, como las revistas Bang! y Totem.

Admirador del cine clásico, y en especial de las películas de terror, incorporará el género en sus historietas, aderezándolas con su surrealista humor, lo que dará lugar a la creación de personajes como Mr. Hyde, Franciscostein, o Dr. Mortis y series como Shock, Cine Horror, o Historias extraordinarias.

En 1988 colaboró en la remozada TBO de Ediciones B con nuevas series, como Fortunato o Historias extraordinarias. Ese mismo año, obtuvo el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona.

El estilo de Figueras, con una marcada predilección por el humor surrealista y fantástico, resulta inusual en el marco de la historieta humorística española.