Guillo

Humorista gráfico

PP: ¿Le gusta que le hagan entrevistas?

GUILLO: Sí y no. Depende del entrevistador. Es un factor determinante para que el entrevistado se la pase bien. He tenido entrevistas horribles en televisión en las que me quería ir a la mitad, así como algunas muy interesantes y entretenidas en algunos medios escritos. Personalmente, las buenas entrevistas me dan buenas luces y me son esclarecedoras sobre el oficio y el arte que uno ha abrazado. Con motivo del Premio Huamac Poma 2015, el diario El Comercio de Lima me hizo una entrevista que me pareció muy notable y enriquecedora.

 

PP: En este año 2016, ¿cómo ve el estado del humor en el país donde vive, en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?

GUILLO: Me voy a referir sólo a la televisión, pues considero que es el medio que más penetra en la sociedad. A nivel de TV, me parece que los tipos de programas existentes, en su gran mayoría, dan cabida a un humor bastante básico y sobreactuado. Creo que para hacer un humor de mejor calidad en televisión, se necesitan primero que nada buenos guionistas y buenos actores. La televisión chilena en general prescinde de ellos. Por ejemplo la actriz Natalia Valdebenito, la cual me parece una notable comediante, debería tener un programa propio en TV. En general, en la TV chilena, se opta por lo banal, como el humor presente en el programa de Kike Morandé. Históricamente han habido buenos programas, pero han tenido corta vida, como fue el caso "Medio Mundo" o "El Plan Zeta", por mencionar algunos. 

 

PP: En todos los países de América Latina se dice: "Mi país es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc. ¿En el país donde vive se dice lo mismo?

GUILLO: A nivel ciudadano encuentro que hay bastante humor, eso sí, cargado en su mayoría humor negro. Será porque somos una nación con múltiples desastres naturales. Siempre nos caga algo y no perdemos el humor para enfrentar la desgracia. Para mí ése es uno de los sentidos del humor, empequeñecer y hacer más manejable el mal que nos afecta. A mí personalmente me funcionó en la Dictadura que nos tocó padecer.

 

PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír?

GUILLO: Creo que las dos son igualmente difíciles. En el caso del humor hay que trabajar para hacerlo en un buen nivel. El humor es un trabajo serio. Para mí, un verdadero Humorista es bien diferente al cuenta chistes. Es como la diferencia entre saber escribir y ser escritor. El humor es una de las expresiones intelectuales elevadas del ser humano.

 

PP: ¿Cuándo decidió hacerse humorista?

GUILLO: Creo que la cosa empezó cuando, como estudiante de cine, empecé a encontrar ese oficio complicado y engorroso de llevar a la práctica. En forma paralela y al mismo tiempo constataba que la gente sonreía con las ideas que compartía y los dibujos que hacía para entretenerme. Con el tiempo, y dada las circunstancias históricas de vivir mi juventud bajo una dictadura, el humor fue para mí un gran recurso y el mejor espantador de mis males, razón por la cual le tengo mucho cariño al dibujo y al humor.

 

PP: ¿El humorista nace o se hace?

GUILLO: Yo creo que se nace con un sentido de Humor. Es como la habilidad que se manifiesta desde temprana edad para la música o la actuación. Ahora bien, se puede educar y desarrollar durante la carrera, de modo de ir logrando con el tiempo un  estilo propio cada vez más logrado y profundo y con mayor poder de síntesis en la expresión, tanto a nivel del concepto como de lo gráfico.

 

PP: ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de su carrera hasta el día de hoy?

GUILLO: Un momento recordable y marcador fue cuando nació mi hija Catalina y el mismo día me comunican desde Canadá que gané el primer premio en el Salón Mundial de Montreal de ese año. A partir de ahí se me abrieron muchas puertas, muchas páginas y corazones en este país y en el extranjero. Por otro lado, económicamente fue muy grato. Tenía poca plata y me llegaron sus buenos dólares.

 

PP: Como profesional del humor, ¿se ríe fácil? ¿Con qué tipo de chistes?

GUILLO: Yo diría que no me río tan fácil. Me gusta el humor elaborado, el que apela a la inteligencia humana. El humor chabacano, vulgar y fácil no me mueve para nada. Con la picardía cotidiana del Chile profundo disfruto mucho y me sonrío bastante.

 

PP: ¿Alguna anécdota relacionada con su profesión?

GUILLO: Una vez conversando un vinito chileno con Quino, le pregunté: ¿Por qué te das tanto trabajo dibujando alfombras barrocas, grandes cortinajes y cielos profusamente decorados para ambientar un chiste que está sólo en un rincón chiquito de la página? Quino se quedó pensando un largo rato y me contestó: “Como dicen ustedes , de huevón no más”.

 

PP: ¿Con cuáles colegas se identifica?

GUILLO: En primer lugar con Sempé. Vengo de la arquitectura y el cine, y en su trabajo hay una fusión maestra de esos lenguajes. Es un gran responsable de mi cariño por el dibujo y el humor gráfico. También me gusta mucho la obra de El Roto, Bosc, Forjes, Quino y Fontanarrosa. En Chile me parece notable la obra realizada por mi amigo Malaimagen.

 

PP: ¿Qué me aconsejaría a mí como humorista?

GUILLO: Hacer un humor que apele en lo posible a la inteligencia humana, que sea sincero y genuino, sin estar pendiente de la galería, ni de la boletería.

Entrevista a Guillo - Humor gráfico
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