Entrevista a Rol

Humorista gráfico. Perú.

PP: ¿Le gusta que le hagan entrevistas?

ROL: En realidad, no mucho, pues soy una persona hasta cierto punto reservada. Pero soy consciente de que en función a ellas tu trabajo y tus ideas son conocidos y apreciados por lo demás. Y eso es algo que siempre hay que agradecer.

 

PP: En este año 2011, ¿cómo ve el estado actual del humor en el país donde vive, en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?

ROL: Incluso en circunstancias adversas, el humor ha permanecido siempre unido a la idiosincrasia del peruano. Y esto se ha puesto a prueba en los años en que nuestro país sufrió del fenómeno terrorista (en los años ochenta, en que el Perú vivió una de sus etapas más sangrientas con los movimientos subversivos, los programas humorísticos televisivos tenían un enorme éxito de sintonía). Hoy se vive en el Perú una situación radicalmente opuesta. La derrota de las agrupaciones terroristas como Sendero Luminoso y el MRTA y el ordenamiento de la economía han favorecido un gran desarrollo material del país. Lo que ha hecho que el peruano vea el futuro con un inusitado optimismo. Ello, sin embargo, no es óbice para que muchas de nuestras debilidades sean enfocadas por los que hoy se dedican al trabajo de hacer reír. En tal sentido, los unipersonales de teatro, protagonizados con frecuencia por figuras de la televisión como Carlos Galdós, Carlos Carlín, Johanna San Miguel o Carlos Alcántara han sido la oportunidad propicia para hablar, de una forma muy original, sobre la realidad que afecta a los que vivimos en este país. A ello habría que añadir la invariable aceptación que ha generado en el público el humor político, abordado a través de la radio o la televisión, por imitadores de gran talento como Guillermo Rossini, Carlos Alvarez, Jorge Benavides o Fernando Armas o por la prensa escrita, por medio de dibujantes de gran trayectoria como Alfredo Marcos, Javier Prado. Eduardo Rodríguez (Heduardo), Carlos Tovar (Carlín) o Álvaro Portales.

 

PP: En varios países de América Latina se dice: "Mi país es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc. ¿En el país donde vive se dice lo mismo?

ROL: El temperamento del latinoamericano, gestado a través de factores culturales e históricos comunes, es particularmente abierto a formas de humor directas que denotan una natural, aunque susceptible de ser cultivada, virtud de hacer reír. El Perú, como es de suponer, no se excluye de ello, siendo parte activa del actual circuito festivo latinoamericano, hoy extendido a una multitud de medios como la prensa escrita, la radio, la televisión, el cine y la Internet. La tipología popular, tan explotada en nuestra realidad, es la que más éxito ha tenido, habiendo recibido siempre un amplio apoyo de los medios, principalmente de la televisión (que, en el Perú, ocupara desde fines de los años cincuenta el otrora lugar preponderante de la radio) y los periódicos.

 

PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír”?

ROL: Los mecanismos para desencadenar emociones intensas como la risa o el llanto son usualmente distintos. No obstante, los dos pueden llegar a tener el mismo grado de exigencia en sus procesos creativos. Ambos se basan en el estudio de tipos y situaciones reales y, por ende, son susceptibles de usar metodologías de similar grado de complejidad.

 

PP: ¿Cuándo decidió hacerse humorista?

ROL: Cuando empecé a darme cuenta de que las ideas de los primeros chistes gráficos que esbozaba me divertían a mí mismo. Creo que disfrutar uno mismo de lo que hace es un requisito fundamental para desarrollarse no sólo en esta actividad sino en cualquiera en general.

 

PP: ¿El humorista nace o se hace?

ROL: Aunque con frecuencia se den casos en que, por cuestiones de carácter o personalidad, haya una mayor proclividad de ciertos individuos a crear humor espontáneamente, sí que es posible acceder a los procesos creativos a través de un aprendizaje previo. De hecho, en la práctica, en mayor o menor grado, todos somos humoristas en potencia en nuestra vida cotidiana, siendo sólo necesario, en algunos casos, aprender ciertas técnicas o metodologías para desarrollarse a nivel profesional.

 

PP: ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de su carrera hasta el día de hoy?

ROL: Hubo varios momentos buenos. Por ejemplo, cuando encontré aceptación de mi trabajo en el primer editor que publicó un chiste gráfico mío (en “Eco”, una ya desaparecida revista semanal), el ver por primera vez impreso uno de mis dibujos en una publicación o cuando, luego de mucho esfuerzo, saqué a luz mi único libro de humor gráfico (“No Somos Nada”, 1998). Quizás el peor, cuando el periódico en que aparecía diariamente mi tira “Mingo”, “El Sol”, cerró. Allí se frustraron algunos proyectos profesionales.

 

PP: Como profesional del humor, ¿se ríe fácil? ¿Con qué tipo de chistes?

ROL: Me resulta fácil reír cuando el chiste es bien trabajado y original. Cuando no hace uso de recursos fáciles como la vulgaridad o el irrespeto. En lo personal, me encantan los chistes políticos, los de gallegos o los de gangosos.

 

PP: ¿Alguna anécdota relacionada con su profesión?

ROL: Recuerdo que hace años, durante la década del 90 del siglo pasado, dibujé una tira cómica llamada “Rolando”, que tenía como protagonistas a un grupo de pequeños esqueletos. Fue presentada a tres periódicos que, por distintos motivos, no llegaron a publicarla. Como quiera que la elección de ese tipo de personajes denotara cierta alusión a lo macabro y a la muerte, resulta irónico que aquellas mismas tres publicaciones cerraran algún tiempo después de que la presentara en cada una de ellas. La tira nunca se publicó.

 

PP: ¿Con cuáles colegas se identifica?

ROL: Siempre he sido admirador de los dibujantes argentinos. De hecho, el modelo argentino ha sido, durante muchos años, referente imprescindible en el campo del humor gráfico latinoamericano. Ya sea por su calidad artística o su excepcional capacidad para crear humor, Quino, Fontanarrosa o Viuti son exponentes por cuyo trabajo siento una especial predilección. Entre los norteamericanos, cito a grandes como Marjorie Henderson, Charles M. Schulz, Mort Walker, la dupla de Brant Parker y Jhonny Hart o Dik Browne. Fuera ya del área gráfica, el cine y la televisión latinoamericanos han encumbrado a dos grandes e irrepetibles figuras, sin cuya obra la historia del humor en esta parte de América no sería lo que es: Cantinflas y Chespirito.

 

PP: ¿Qué me aconseja a mí como humorista?

ROL: El humor, tal como el arte, nace de nosotros mismos. Por ello hay que ser bastante observadores de las múltiples tipologías humanas con que nos topamos a diario en medio de la realidad en que vivimos. En tal sentido, hay que saber retratar las actitudes, gestos o dichos, sean espontáneos o premeditados, surgidos a partir del modo en que, a través de la hilaridad, sobrellevamos los avatares de la vida cotidiana.

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