Entrevista a Coco Legrand

Humorista escénico y audiovisual. Chile.

PP: ¿Le gusta que le hagan entrevistas?

COCO: Sí, si son rápidas.

 

PP: En este año 2009, ¿cómo ve el estado del humor en el país donde vive, en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?

COCO: Está mejor ahora porque hay más libertad de expresión, ¿estamos en democracia, no? Claro, todavía existen problemas. Por ejemplo, en televisión hay que usar bozal. A los críticos los veo como eunucos. La radio mejora. Tiene más libertad. Se puede hacer más y mejor humor ahora en radio. Los humoristas gráficos también son buenos. Los medios están ávidos de humor. La literatura humorística es pobre.

 

PP: En varios países latinoamericanos se dice: "mi pueblo es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc.. ¿En el país donde vive se dice lo mismo?

COCO: En todos los países latinoamericanos, al igual que en Chile, tenemos la herencia de los españoles, su salero, su chispa, por tanto somos buenos para el chiste, la talla rápida, más o menos ingeniosa, basada en la burla a las vivencias cotidianas, pero obviamente, con poco nivel, poca cultura.

 

PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "es más fácil hacer llorar que hacer reír?

COCO: Sí, porque en la vida hay menos situaciones graciosas que dramáticas.

 

PP: ¿Cuándo decidió hacerse humorista?

COCO: Desde el colegio ya lo sabía. Tuve que estudiar otra profesión para complacer a mis padres. Tuve la influencia de Firulete (Jorge Romero), del programa radial "La familia chilena" de Manolo González.

 

PP: ¿El humorista nace o se hace?

COCO: El humor es un líquido, un fluido que corre por las venas del ser humano y produce la capacidad de reír. Eso lo diferencia de los animales. Cuando hay mucho fluido se ve distorsionado, se siente distorsionadamente. Ese es el humorista. Si te preparas técnicamente, si adquieres oficio serás humorista profesional. Otros no lo hacen y viven como humoristas anónimos.

 

PP: ¿Cuál fue el mejor y el peor momento de su carrera en el humor hasta el día de hoy?

COCO: El mejor momento lo vivo a diario con los proyectos y los aciertos. El peor momento fue cuando perdí a mi hijo. Ahí empecé a ver con odio, con resentimiento. Comencé a expresarme de manera más dramática y eso mismo volverlo gracioso. Imagínate, "Con la camiseta puesta", el espectáculo de esa época, se ve la verdad de la vida con sorna, con burla, con mucha exageración, no con ironía sino con sarcasmo. Realmente no me gustó esa etapa. Mi mujer me decía: "abre los ojos, haz otra cosa, tú puedes". El humor es un arma para entretener, pero también puede hacer daño, destruir.

 

PP: Como profesional del humor, ¿se ríe fácil? ¿Con qué tipo de chistes?

COCO: Sí, me río fácil y mucho. Lo que no me gusta es el humor negro. El tipo de chiste que más disfruto es el que ataca al núcleo familiar. Por ejemplo: el padre de familia que es el campeón de las excusas inventadas e ingeniosas. Una madrugada llega borracho y le dice a la mujer: “no me digas nada, quedé "en pana", se me pincharon las cuatro ruedas...” Y la esposa le responde: “¡Pero si tú no tienes ni auto!”

 

PP: ¿Alguna anécdota relacionada con su profesión?

COCO: Les contaré dos anécdotas como humorista. Una vez en el teatro "Bim Bam Bum", subí sin ensayar a un escenario que giraba sobre su eje. Cuando giro me di un golpe y caí al público, encima de una vieja y sin soltar el micrófono. La vieja comenzó a gritar y yo le dije: "Señora, ¿es primera vez que usted tiene un coco encima?"

La otra fue en Suecia. Yo actuaba para los exiliados políticos. En medio de la actuación suena un celular altísimo. Yo miré al chileno y dije: "Se están agrandando. En Chile solo le sonaban las tripas".

 

PP: ¿Con cuáles colegas se identifica?

COCO: Con los humoristas que más me identifico son: Woody Allen, por reflejar la idiosincrasia del neoyorquino. y los hispanoparlantes Gasalla, Pinti, Perciavale, Quino...

 

PP: ¿Qué me aconseja a mí como humorista?

COCO: Que te hagas ministro o político. Son los mejores humoristas. Una vez oí a uno decir, después de un terremoto violento, lo siguiente: “Este sismo nos benefició bastante. Derrumbó muchas casas viejas...”

Coco Legrand en HBO Venezuela - Transmisión TV Noviembre 2001