Entrevista a Adela Basch

Humorista literaria y escénica. Argentina.

PP: ¿Le gusta que le hagan entrevistas?

ADELA: Sí, porque creo que una entrevista tiene relación con entrever, que es para mí, aunque no para el diccionario, abrir la puerta a otros, decirles “entren y vean lo que tengo adentro”.

 

PP: En este año 2011, ¿cómo ve el estado del humor en el país donde vive, en televisión, radio, teatro, literatura y gráfica?

ADELA: No sabía que el humor tenía un estado y menos aún, actual. Hasta ahora creía que los estados eran por lo general países o partes de países. Pero ahora que me acabo de enterar, puedo decir que en el caso de la televisión, el teatro, la literatura y la gráfica lo veo con anteojos, porque soy miope. En cambio, en la radio no lo veo, lo escucho.

 

PP: En varios países de América Latina se dice: "Mi país es un pueblo de humoristas", "en mi país, tú mueves una piedra y sale un humorista", etc. ¿En el país donde vive se dice lo mismo?

ADELA: La verdad es que en el país donde vive nunca oí decir ninguna de esas frases. Sí oí decir muchas veces “Mi país es un pueblo de gente que desciende de los barcos” o “en mi país movés una piedra y provocás un alud” o ”en mi país hacés una fogata y sale humo”.

 

PP: ¿Es verdad la acuñada frase: "Es más fácil hacer llorar que hacer reír”?

ADELA: No conozco frases que sean la cuñada de alguien, pero me temo que es más fácil hacer llorar que hacer reír. Sobre todo por una tendencia de nuestra civilización a considerar la risa como algo impropio de personas adultas, casi como una irreverencia o como un rasgo de inmadurez y falta de seriedad.

 

PP: ¿Cuándo decidió hacerse humorista?

ADELA: Es una decisión que no recuerdo haber tomado conscientemente. Creo que la vida la tomó por mí y la acepté de buena gana.

 

PP: ¿El humorista nace o se hace?

ADELA: Primero tiene que nacer, porque si no, no hay manera de que exista. Y luego tiene que cultivar el talento natural que pudiera tener, haciendo. Y desde mi punto de vista conviene que tome la práctica del hacer con mucho compromiso.

 

PP: ¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento de su carrera en el humor hasta el día de hoy?

ADELA: El peor momento tiene lugar cada vez que empiezo a escribir algo. Y el mejor, cuando lo logro terminar.

 

PP: Como profesional del humor, ¿se ríe fácil? ¿Con qué tipo de chistes?

ADELA: Soy de más bien risa fácil, pero con frecuencia otros no entienden por qué me río de lo que me río. En general sintonizo muy bien con los chistes que tienen un trasfondo de absurdo.

 

PP: ¿Alguna anécdota relacionada con su profesión?

ADELA: A veces me preguntan si yo soy Adela. Entonces pido que esperen un minuto. Tomó mi documento de identidad, miro la foto y el nombre y después me miro en un espejo que casualmente tengo en la mano. Recién entonces digo “sí, soy Adela”.

 

PP: ¿Con cuáles colegas se identifica?

ADELA: Por suerte para los demás, con ninguno.

 

PP: ¿Qué me aconseja a mí como humorista?

ADELA: Que cada día de tu vida encuentres al menos una razón para reírte de ti mismo.

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